La Red de Costureras Solidarias de Pilar celebró una nueva jornada comunitaria en su Vagón

EL SÁBADO 17 DE OCTUBRE, EL VAGÓN DE LA RED DE COSTURERAS SOLIDARIAS DE PILAR, UBICADO EN ESTANISLAO ZEBALLOS 1100, PILAR CENTRO, VOLVIÓ A CONVERTIRSE EN UN ESPACIO DE ENCUENTRO Y TRABAJO COMUNITARIO CON UNA JORNADA QUE REUNIÓ A VOLUNTARIAS, RESPONSABLES DE COMEDORES E INTEGRANTES DE DISTINTAS INSTITUCIONES VINCULADAS A LA RED.

La actividad tuvo varios motivos para celebrar y encontrarse: el Día Mundial de la Costurera, una fecha especialmente significativa para quienes integran este proyecto; la adhesión a Octubre Rosa, como oportunidad para acompañar la concientización sobre la importancia de la prevención y el cuidado de la salud; y la previa del Día de la Madre.

Durante la tarde se desarrolló una nueva Suelta de Telas, una de las iniciativas vinculadas al Banco Textil Solidario que esta vez sumó también botones, hilos y otros insumos. Los materiales disponibles pudieron volver a ponerse en circulación para ser aprovechados en nuevos proyectos, emprendimientos y acciones solidarias.

También se realizó una Suelta de Libros, con ejemplares de diferentes géneros y para distintas edades, promoviendo el acceso a la lectura y la circulación de libros dentro de la comunidad. Y se regalaron productos de bazar y decoración.

La jornada incluyó además una feria de emprendedores textiles que conforman la Red, es espacio de moda circular y demás de la propia Red y también regalos y sorpresas, y una mateada que permitió compartir un momento distendido entre quienes forman parte de las distintas acciones que impulsa la organización.

También hubo corte de pelo solidario para quienes quisieron darse un mimo.

Cada voluntaria se llevó un Kit alusivo al Octubre Rosa con un pad para demaquillarse, vincha y antifaz antiestrés, todo en una hermosa bolsita contenedora. El kit fue confeccionado por voluntarias y con telas e insumos del Banco Textil.

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Además, las responsables de comedores y merenderos también tuvieron su regalo y reconocimiento, como así también voluntarias fundamentales para el sostenimiento de las actividades de la Red.

Una Red que se construye entre todos
Más allá de las actividades realizadas, el encuentro volvió a poner en primer plano uno de los pilares de la Red de Costureras Solidarias de Pilar: el valor del trabajo voluntario y comunitario.

“Lo que pasó el sábado pone en hechos lo que pregonamos siempre: encuentro, abrazos, oportunidades… Hemos pasado una hermosa tarde donde las voluntarias encuentran su espacio, su lugar, con mucha emoción compartimos una carta para una integrante del grupo que pasa un mal momento en ocasión del Octubre Rosa y la concientización de la prevención del Cáncer de Mama, reconocimos a quienes hacen mucho por su comunidad, le dimos una oportunidad a emprendedoras del grupo para que exhiban y vendan sus productos y hubo encuentro, que es lo más importante”, aseguran desde la organización.

La organización funciona a partir del compromiso de personas que aportan su tiempo, conocimientos y trabajo, junto con las donaciones de particulares y empresas. De esta manera se sostienen diferentes iniciativas destinadas tanto a acompañar a personas e instituciones que necesitan ayuda como a brindar herramientas y oportunidades a emprendedores textiles de Pilar.

El Vagón se ha convertido, en este sentido, en un punto de encuentro desde donde se articulan proyectos como el Banco Textil Solidario, el Roperito Solidario, talleres y capacitaciones, ferias circulares, Sueltas de Telas y de Libros, acciones de voluntariado y otras propuestas comunitarias.

Cada actividad busca que los recursos continúen circulando: una tela puede transformarse en una prenda, una donación puede llegar a una familia, un libro puede encontrar un nuevo lector y un encuentro puede generar nuevos vínculos.

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La jornada del sábado fue también una oportunidad para agradecer y reconocer a las voluntarias, responsables de comedores e instituciones y a todas las personas que colaboran de diferentes maneras para que los proyectos puedan sostenerse y seguir creciendo.

Desde la Red destacan que no se trata solamente de recibir y entregar donaciones, sino de construir una comunidad en la que cada persona pueda aportar desde sus posibilidades.

“Seguimos cosiendo, compartiendo y construyendo comunidad, puntada a puntada” es el espíritu que resume una jornada en la que el verdadero protagonista volvió a ser el trabajo colectivo.