El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires celebró sus 160 años con la mirada puesta en el futuro del notariado

BAJO EL LEMA “EL CAMBIO NOS IMPULSA Y NUESTRA MISIÓN SE CONSOLIDA”, LA INSTITUCIÓN REAFIRMÓ SU COMPROMISO POR PRESERVAR LOS PRINCIPIOS Y VALORES QUE HAN SIDO PILARES DE LA FUNCIÓN NOTARIAL; MIENTRAS EVOLUCIONA PARA RESPONDER A LAS NUEVAS NECESIDADES DE LA CIUDADANÍA GARANTIZANDO LA CERTEZA Y SEGURIDAD JURÍDICA DE SIEMPRE.

El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA) celebró sus 160 años de historia con una ceremonia que reunió a autoridades nacionales y locales, referentes del notariado y demás asociaciones profesionales. El encuentro, realizado en la sede Chorroarín del Archivo de Protocolos Notariales del Colegio, repasó la trayectoria de la institución con la perspectiva puesta en los desafíos que plantea el futuro del notariado.

Fundado en 1866, el Colegio tiene entre sus principales funciones el gobierno y la disciplina del notariado de la Ciudad de Buenos Aires y trabaja para contribuir a garantizar los derechos de las personas en aquellos actos que requieren respaldo jurídico.

“Durante estos 160 años cambiaron muchas cosas: la sociedad; nuestra Ciudad; la forma de trabajar y, también, la tecnología. Y con cada una de esas transformaciones nuestra misión permaneció intacta y se consolidó en lo esencial: la certeza y la seguridad jurídica que brindamos a través de nuestra intervención”, destacó María Magdalena Tato, presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, durante el acto conmemorativo que contó como intérprete del Himno Nacional Argentino a Patricia Sosa.

Una escribanía que mira hacia el futuro

En los últimos años, el Colegio se encuentra liderando un proceso de innovación y transformación digital orientado a facilitar trámites, reducir tiempos y resolver determinados servicios notariales a distancia, para acompañar los cambios de la sociedad sin resignar la confianza, la certeza y el rol del notariado como garante de la seguridad jurídica.

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“Estos 160 años demuestran que podemos incorporar nuevas herramientas, modernizar procedimientos, cambiar los soportes y encontrar nuevas formas de hacer las cosas, sin cambiar nuestra esencia”, aseguró Tato.

El desarrollo de herramientas como GEDONO (Sistema para la Generación de Documentos Notariales Digitales), VADONO (Validador de Documentos Notariales Digitales), ADAP (Acceso Digital al Archivo de Protocolos), SDF (Sistema Digital de Firmas) y PCF (Plataforma

Ciudadana de Firmas) forma parte de un proceso sostenido de modernización y transformación digital, orientado a incorporar tecnología al servicio de la función notarial.

Reconocimientos especiales

Como parte de la celebración, el Colegio homenajeó a sus expresidentes, quienes dejaron una huella en la institución enfrentando los desafíos propios de su tiempo. “Esa continuidad institucional es una de las razones que explican que hoy podamos estar celebrando 160 años”.

Otro de los reconocimientos fue para quienes lideraron los distintos estamentos del examen de idoneidad, una tarea esencial donde el Colegio asume una de sus mayores responsabilidades institucionales: contribuir a garantizar la preparación y la idoneidad de quienes tendrán a su cargo el ejercicio de la función notarial.

A 160 años de su creación, el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires continúa proyectando el futuro del notariado a partir de una premisa que atraviesa su historia: la forma de ejercer la profesión puede cambiar, pero la certeza y la seguridad jurídica siguen siendo la base de la función notarial. “Nuestro desafío está en acompañar los cambios, en ser una profesión moderna y cercana a la sociedad, en entender que el escribano debe ser siempre un vehículo y no un obstáculo”, concluyó Tato.