LA COP17 DE LA ONU SOBRE DESERTIFICACIÓN PUSO A LOS PASTIZALES EN EL CENTRO DE LA AGENDA GLOBAL, CON EL LANZAMIENTO DE UNA INICIATIVA INTERNACIONAL. EN ARGENTINA, FUNDACIÓN VIDA SILVESTRE Y WWF TRABAJAN, CON EL APOYO DE LA INICIATIVA ALEMANA IKI, PARA PROTEGER Y PROMOVER EL MANEJO SOSTENIBLE DE ESTOS ECOSISTEMAS, QUE PERDIERON MÁS DE 3 MILLONES DE HECTÁREAS NATURALES ENTRE 2000 Y 2019.
La Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD COP17), celebrada en Mongolia, puso a los pastizales, las sabanas y los sistemas alimentarios en el centro de la agenda global sobre restauración de tierras, desertificación y sequía. Durante el encuentro, se destacó que la degradación de las tierras ya afecta hasta el 40 % de la superficie terrestre del planeta, con impactos significativos sobre la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, los medios de vida y la estabilidad económica.
Durante el encuentro se lanzó la Rangelands Flagship Initiative, una iniciativa internacional que reúne USD 1.200 millones para 45 proyectos orientados a conservar, manejar sosteniblemente y restaurar pastizales.
El encuentro también puso de relieve la necesidad de avanzar en soluciones que vinculen la conservación de los ecosistemas con la producción de alimentos, la seguridad hídrica y los medios de vida de las comunidades. Si bien no se alcanzó un acuerdo sobre un protocolo global vinculante de resiliencia ante la sequía, la discusión continuará en la COP18, prevista para 2028.
Un ecosistema estratégico para la Argentina
En Argentina, los pastizales cubren casi la mitad del territorio nacional. Además de albergar una gran biodiversidad, cumplen funciones esenciales para la regulación del agua, el almacenamiento de carbono y la producción ganadera.
Sin embargo, se encuentran entre los ecosistemas más amenazados del país. Entre 2000 y 2019 se perdieron más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales, una superficie equivalente a casi toda la provincia de Misiones. A su vez, menos del 4% de los pastizales argentinos cuenta con alguna figura de protección.
La situación es especialmente crítica en la ecorregión Pampeana, donde alrededor del 80% de los pastizales ya fue transformado y solo el 2,6% remanente se encuentra protegido.
Proyecto IKI: conservación y producción sostenible
En este contexto, Fundación Vida Silvestre Argentina y WWF llevan adelante el proyecto regional “Salvaguardando ecosistemas subvalorados: Protección, manejo y restauración de pastizales y sabanas naturales en Argentina, Colombia y Paraguay”, con el apoyo de la Iniciativa Internacional para el Clima (IKI) del Gobierno de Alemania.
La iniciativa se implementa junto a WWF Colombia, WWF Paraguay, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ZALF y agri benchmark, y busca fortalecer la conservación de estos ecosistemas y promover prácticas de manejo sostenible que permitan compatibilizar la producción con la protección de la biodiversidad.
“El desafío es reconocer que conservar los pastizales no significa dejar de producir. Se trata de proteger la naturaleza y los beneficios que estos ecosistemas nos brindan, como el agua, el suelo y la biodiversidad, al mismo tiempo que promovemos formas de manejo que permitan sostener la producción en el largo plazo. El crecimiento económico de Argentina puede ser promovido a partir de sistemas productivos sustentables”, señaló Sebastián Fermani, director de conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina.
El proyecto, que ya se encuentra en marcha, cobra especial relevancia en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, una oportunidad para visibilizar el valor de estos ecosistemas y de las comunidades que dependen de ellos.
DATOS CLAVE
•47% del territorio argentino está cubierto por pastizales.
•Más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales se perdieron en Argentina entre 2000 y 2019.
•Menos del 4% de los pastizales argentinos cuenta con alguna figura de protección.
•80% de los pastizales pampeanos ya fueron transformados; solo el 2,6% remanente está protegido.





