EN UN MERCADO INMOBILIARIO CARACTERIZADO POR LA COMPLEJIDAD DEL CRÉDITO TRADICIONAL, EL MODELO DE LAS FINANZAS COLABORATIVAS GANA CADA VEZ MÁS TERRENO EN ARGENTINA COMO UNA ALTERNATIVA ESTRUCTURADA PARA EL FINANCIAMIENTO DE LA VIVIENDA. EN ESTE MARCO, LA PLATAFORMA LENDAR SE ENCAMINA A ALCANZAR LOS 3.000 CRÉDITOS HIPOTECARIOS OTORGADOS DESDE SU FUNDACIÓN EN 2017, CONSOLIDANDO UN ESQUEMA DE PRÉSTAMOS ENTRE PRIVADOS QUE OPERA AL MARGEN DE LA BANCA TRADICIONAL Y CON UN INDICADOR CLAVE PARA EL SECTOR: UNA TASA DE MOROSIDAD DEL 0%.
“La propuesta se basa en un modelo donde inversores individuales e institucionales financian de forma directa a compradores, ampliadores o remodeladores de inmuebles. Este esquema elimina la intermediación bancaria tradicional, apoyado en un sistema de garantías hipotecarias sobre los inmuebles involucrados”, enfatiza Hernán Resnicoff, CEO de Lendar.
El principal atractivo para quienes buscan financiamiento en este esquema radica en las condiciones de previsibilidad. A diferencia de los créditos ajustables por inflación o índices variables, el modelo opera con tasa fija y cuotas fijas en dólares durante todo el plazo del préstamo, con Tasas Nominales Anuales (TNA) que parten desde el 9,5%.
Los montos otorgados van desde los USD 10.000 hasta un máximo equivalente al 35% del valor de la propiedad, con plazos de devolución estructurados a 12, 24, 36, 48 o 60 meses bajo el sistema de amortización francés.
El perfil de los solicitantes abarca principalmente a sectores de clase media e independiente -como monotributistas, profesionales y emprendedores- que habitualmente enfrentan dificultades de calificación en el sistema tradicional por sus esquemas de ingresos o que requieren complementar ahorros para cerrar operaciones en plazos reducidos. El proceso de evaluación y confirmación de operaciones se realiza mediante plataformas digitales con tiempos de respuesta de hasta 7 días hábiles.
En tanto, para los inversores, el esquema ofrece una alternativa de colocación con respaldo en activos inmobiliarios (garantía hipotecaria de primer grado) y una rentabilidad hasta 13,5% TNA en dólares.
A la par de los créditos directos, la plataforma canalizó capitales a través del mercado financiero formal mediante la estructuración de Fondos Comunes de Inversión (FCI) cerrados junto a Allaria, administrados bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV). La segunda edición de este instrumento logró captar USD 7,2 millones en 3 días para su colocación en el mercado crediticio, permitiendo el ingreso de pequeños ahorristas a partir de un monto mínimo de USD 500, con una rentabilidad neta esperada del 9,5% anual en dólares.
“El interior del país creció con una fuerza notable y hoy ya representa el 40% de nuestras operaciones. Estamos profundizando la expansión federal para que cada vez más familias argentinas tengan la posibilidad de acceder a su casa propia: ya tenemos presencia en 10 provincias y trabajamos junto a una red de 22 escribanías aliadas. Más allá del peso histórico de CABA, el Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y Neuquén, estamos registrando volúmenes muy interesantes en plazas como Mar del Plata, La Plata, Bahía Blanca, Santa Fe y Tandil, consolidando una demanda federal que busca previsibilidad para adquirir su vivienda”, suma Resnicoff.
El crecimiento sostenido del financiamiento colaborativo en el país refleja una transformación estructural en el acceso a la vivienda y en las opciones de inversión. La consolidación de este modelo confirma que la tecnología y la transparencia pueden ofrecer soluciones previsibles para la economía real, trazando un nuevo estándar para el crédito hipotecario en la Argentina.






