EL PODER TERRITORIAL ARGENTINO SIGUE CONCENTRADO EN DIRIGENTES VARONES, MAYORES DE 50 AÑOS Y CON EXTENSAS TRAYECTORIAS DENTRO DE LA POLÍTICA. ASÍ SURGE DE UN ESTUDIO DEL OBSERVATORIO DE LAS ELITES DE CITRA-UMET-CONICET QUE ANALIZÓ EL PERFIL DE LOS INTENDENTES DE 49 CIUDADES DEL PAÍS Y PERMITE OBSERVAR CÓMO SE CONSTRUYE EL LIDERAZGO EN LOS PRINCIPALES MUNICIPIOS.
La investigación muestra una estructura con poca renovación y una fuerte continuidad de las carreras políticas. La intendencia aparece, en muchos casos, como la consolidación de recorridos que comenzaron años antes en concejos deliberantes, gobiernos provinciales, municipios u otros espacios de la administración pública.
La brecha de género es uno de los aspectos más visibles. Solo ocho de los 49 municipios analizados están encabezados por mujeres, una proporción que se mantiene baja pese al avance de la participación femenina en otros ámbitos de la política.
Entre las excepciones aparecen Mayra Mendoza y Eva Mieri en Quilmes, Mariel Fernández en Moreno y Rosana Chahla en San Miguel de Tucumán. Sus casos, sin embargo, representan una minoría dentro de un mapa político todavía dominado por dirigentes varones.
La edad también define el perfil de quienes ocupan las principales intendencias. El promedio general es de 54 años, aunque existen diferencias según la región. En el Conurbano bonaerense se ubica en 51 años, mientras que en las jurisdicciones federales alcanza los 57.
La experiencia previa constituye otro rasgo central. Ninguno de los intendentes relevados llegó al cargo sin haber pasado antes por la gestión pública y el promedio alcanza los cinco cargos estatales previos.
La trayectoria funciona así como una de las principales puertas de entrada al poder municipal. El conocimiento del territorio, la experiencia administrativa y la pertenencia a estructuras políticas aparecen como recursos decisivos para acceder al máximo cargo ejecutivo de una ciudad.
La continuidad también resulta significativa. 24 de los 49 intendentes ya habían ocupado anteriormente el mismo cargo, mientras que otros llegaron después de desempeñarse como concejales, funcionarios provinciales o integrantes de otros gobiernos municipales.
En algunas ciudades del Conurbano, la permanencia resulta todavía más evidente, con dirigentes que acumulan varios períodos al frente de sus municipios o que regresaron al poder después de haberlo ejercido anteriormente.
El perfil profesional refuerza esa característica. El 67% de los intendentes analizados tiene una trayectoria exclusivamente pública, mientras que una proporción menor registra experiencia previa en el sector privado.
La composición partidaria también muestra una fuerte concentración. El peronismo, a través de Unión por la Patria, reúne 30 de los 49 casos estudiados, mientras que los frentes provinciales y los espacios vinculados con Juntos por el Cambio completan buena parte del mapa político.
La formación académica presenta diferencias entre las regiones. En las jurisdicciones federales, el 64% de los intendentes cuenta con título universitario, mientras que en el Conurbano la construcción de liderazgo aparece más asociada con la militancia y la trayectoria política.
El estudio también permite observar una baja presencia de dirigentes provenientes de organizaciones de la sociedad civil. La política municipal continúa mostrando, de este modo, una marcada tendencia hacia quienes ya conocen desde adentro las estructuras del Estado y los partidos.
La radiografía deja planteado un interrogante sobre la renovación del poder local. Si para llegar a una intendencia se necesita experiencia previa, redes territoriales y una larga trayectoria política, el acceso de nuevos perfiles queda condicionado por estructuras construidas durante años.
La intendencia aparece así menos como el inicio de una carrera política que como la consolidación de un recorrido previo. El poder municipal argentino conserva una fórmula que combina experiencia estatal, arraigo territorial y liderazgos que, en su mayoría, siguen teniendo rostro masculino.
Por Silvina Campidoglio






