MIENTRAS SUBEN LAS FACTURAS DE GAS, LAS VENTANAS Y ABERTURAS SE CONVIERTEN EN FOCO DE ATENCIÓN DE LAS VIVIENDAS.
Está comprobado que alrededor del 50% del consumo energético en las viviendas proviene de la climatización -tanto calefacción como refrigeración- y aproximadamente el 35% de las pérdidas y ganancias de frío se originan a través de las aberturas cuando los materiales utilizados no son eficientes, generando un consumo excesivo de energía en la climatización del lugar.
Cuando llega junio y las temperaturas caen por debajo de cero, la mayoría de los argentinos se enfrentan al mismo dilema: cómo mantener la casa cálida sin que la factura de gas o luz se dispare. El frío se cuela por las ventanas, las paredes que parecen absorber el calor, la condensación que empaña los vidrios. Estos son síntomas de un problema real que afecta a miles de hogares.
En los últimos años, una solución ha ganado popularidad: renovar las ventanas por modelos más eficientes.
La mayoría de los hogares argentinos construidos hace 20, 30 o más años tienen ventanas que en su mayoría conducen el frío. Según datos del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), las pérdidas de calor a través de ventanas y puertas pueden representar entre el 15% y el 30% del consumo total de energía en una vivienda. En términos económicos, eso significa que una parte significativa de la factura de gas o luz se escapa literalmente por las ventanas.
“Hoy la renovación de ventanas es cada vez más frecuente. Los costos de energía suben, los inviernos parecen más rigurosos, y la gente busca soluciones. Las ventanas modernas ofrecen una opción que funciona”, comenta Miguel García, director de AAPVC (Asociación Argentina del PVC). “Hace diez años, nadie hablaba de esto. Hoy la gente está interesada por encontrar formas de reducir sus facturas de gas, y las ventanas son una gran solución”.
Cuando se trata de mejorar el aislamiento de una ventana, existen varias alternativas. Una de ellas es el uso de perfiles de PVC, un polímero con una conductividad térmica de aproximadamente 1.500 veces menor que otros materiales. Los perfiles de PVC tienen compartimentos internos llamados “cámaras”. Estos espacios vacíos actúan como aislantes adicionales. Cuantas más cámaras, mejor el aislamiento. Los perfiles vienen provistos de burletes que aseguran un cierre perfecto asegurando que el aire no se filtre. Y si el perfil es importante, el vidrio es igualmente crucial. Y aquí entra el Doble Vidriado Hermético (DVH), comúnmente llamado termopanel. Un termopanel es, básicamente, dos vidrios con aire entre ellos. El aire atrapado actúa como aislante.
Las persianas: El complemento olvidado
Un detalle que muchos pasan por alto: las persianas. Una ventana moderna sin persianas es solo la mitad de la solución. Las persianas enrollables de PVC crean una cámara de aire adicional cuando están bajadas. Durante la noche, esto puede hacer una diferencia. Algunos especialistas sugieren que bajar las persianas puede generar un ahorro adicional de entre 10% y 15% en calefacción.
“Lo que recomiendo es hacer un diagnóstico”, sugiere García. “Medir la temperatura en diferentes puntos de la casa, revisar las facturas de gas de años anteriores, y hacer cálculos realistas” y agrega: “Para quien vaya a renovar sus ventanas o esté construyendo, es importante exijan al carpintero la correspondiente etiqueta de eficiencia energética. Así como hoy muchos consumidores consultan la etiqueta de eficiencia de un electrodoméstico antes de comprarlo, también deberían considerar la clasificación energética de las ventanas. Según la región del país donde se encuentre la vivienda, así como su orientación y exposición a los vientos, será la clasificación energética requerida”, concluye.




