EL AUGE DEL COMERCIO ELECTRÓNICO, LA LOGÍSTICA Y LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES MÁS SOSTENIBLES IMPULSAN UNA NUEVA ETAPA PARA LA INDUSTRIA DEL PAPEL, DONDE EL PACKAGING DE FIBRA RENOVABLE SE CONSOLIDA COMO PROTAGONISTA.
Durante décadas, la industria del papel estuvo asociada casi exclusivamente a la impresión y la escritura. La transformación digital modificó esa ecuación de manera irreversible: la demanda de papel para oficina cayó, pero en paralelo surgió una oportunidad que pocos anticiparon. El auge del comercio electrónico, la logística, el consumo masivo y la presión regulatoria y social por reducir el plástico abrieron un nuevo capítulo para el sector — uno donde el packaging de fibra renovable ocupa el centro de la escena.
Los números globales confirman la magnitud del cambio. Según The Insight Partners (Biodegradable Paper Packaging Materials Market, abril 2026), el mercado de materiales de embalaje de papel biodegradable se proyecta en USD 452.440 millones para 2034, partiendo de USD 209.100 millones en 2025, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 8,95%. Por su parte, Global Growth Insights (Wood Fiber Packaging Market, marzo 2026) estima que el mercado mundial de envases de fibra de madera, valorado en USD 3,51 mil millones en 2025, alcanzará USD 5,93 mil millones en 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 5,4%. En términos geográficos, Data Bridge Market Research indica que Europa lidera la transición con el 39,8% de participación en el mercado de embalajes de papel sostenibles en 2025, impulsada por estrictas regulaciones ambientales y políticas de economía circular, mientras que Asia-Pacífico proyecta la mayor tasa de crecimiento, del 10,94% anual hasta 2033.
El packaging dejó de ser una decisión puramente operativa para convertirse en un componente estratégico del posicionamiento de las marcas. La migración hacia envases de fibra renovable responde a una convergencia de fuerzas que actúan en simultáneo: presión regulatoria — especialmente en Europa, donde ya se exigen niveles mínimos de reciclabilidad y se restringen plásticos de un solo uso —, cambios en el comportamiento del consumidor y decisiones corporativas orientadas a la sustentabilidad. El crecimiento del comercio electrónico requiere opciones de embalaje sostenible rentables y escalables, y las soluciones basadas en fibra ganan tracción por su reciclabilidad y reducción del impacto ambiental.
En Argentina, la transformación avanza de manera gradual pero sostenida. “Históricamente el foco estaba casi exclusivamente en el costo, pero hoy empieza a aparecer una mirada más integral: costo, sustentabilidad e imagen de marca”, señala Mercedes Corbalán, Product Manager Comercial a cargo de Innovación de Suzano Argentina, la operación local de la mayor productora mundial de celulosa, con más de 100 años de historia. “Las consultas por alternativas al plástico son cada vez más frecuentes y ya no basta con que una solución sea ‘más sustentable’: tiene que ser técnicamente viable en las líneas de producción actuales”, agrega Corbalán.
Innovar en packaging de papel ya no significa producir más papel, significa convertirlo en una plataforma funcional. Desde los laboratorios de Innovación y Desarrollo de Suzano se desarrollaron materiales con propiedades que antes solo ofrecían los plásticos — barreras, termo sellabilidad, resistencia a la grasa —, incorporando aditivos durante la fabricación, alineando fibras de manera más compacta para reducir la permeabilidad y aplicando tratamientos con polímeros biodegradables y almidones. “El mayor salto en este campo no está en producir más papel, sino en convertirlo en una plataforma funcional capaz de reemplazar estructuras de mayor complejidad”, sostiene Corbalán.
El portafolio de Suzano Argentina para packaging incluye Greenpack®, para envases flexibles de alimentos como snacks, panificados o fast food; Bluecup® y Bluecup® BIO, para vasos con menor dependencia de recubrimientos plásticos; Loop®, para sorbetes en reemplazo del plástico de un solo uso; y Greenbag®, para bolsas de retail donde resistencia y sustentabilidad son factores centrales. La línea se completa con desarrollos en microcorrugado, con el Kraft Blanco (LIN y Lin Design Suzano).
“Durante años, cuando se hablaba de papel, se pensaba en impresión. Ese paradigma cambió para siempre. Hoy el papel es el material de la economía circular, el protagonista silencioso detrás de cada caja de e-commerce, cada vaso de café, cada bolsa de retail que reemplaza al plástico. El mundo está migrando hacia materiales renovables y la industria de la celulosa y el papel está en el centro de esa transformación — no como un sector que sobrevivió a la digitalización, sino como uno que encontró en ella su mayor oportunidad de crecimiento’’ afirma Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina y agrega: ‘’En Suzano Argentina somos parte activa de ese proceso: desarrollamos materiales que antes no existían, acompañamos a nuestros clientes en cada etapa de la transición y ponemos al servicio del mercado local la capacidad de innovación de la empresa líder mundial en celulosa. No alcanza con producir papel: hay que convertirlo en soluciones que respondan a los desafíos del presente. Eso es lo que hacemos.”




