MILLONES DE PERSONAS ESPERAN CON ANSIAS EL EVENTO MÁS IMPORTANTE A NIVEL DEPORTIVO QUE SE CELEBRA CADA CUATRO AÑOS: EL MUNDIAL DE FÚTBOL. ESTE EVENTO BRINDA LA OPORTUNIDAD A PERSONAS DE TODO EL MUNDO DE SOCIALIZAR, CONECTAR, CELEBRAR Y DISFRUTAR DE LOS PARTIDOS. SIN EMBARGO, EL ESTRÉS EMOCIONAL QUE EXPERIMENTAN LOS AFICIONADOS DURANTE UN EVENTO DEPORTIVO DE TAL MAGNITUD, SOBRE TODO EN CULTURAS COMO LA NUESTRA EN LA QUE EL FUTBOL ES DECISOR EN GRAN PARTE DEL ESTADO DE ÁNIMO, PUEDE PROVOCAR RESPUESTAS FISIOLÓGICAS TRANSITORIAS QUE AFECTEN NEGATIVAMENTE A NUESTRO SISTEMA CARDIOVASCULAR.
El Dr. Mariano Cavallo, Staff del Servicio de Cardiología del Hospital Británico de Buenos Aires (M.N. 161.045), comenta que: “Diversos estudios internacionales se han enfocado a lo largo de los años en esta estrecha relación entre el estrés generado en los fans del futbol ante situaciones decisivas de sus equipos, sobre todo cuando los resultados no son los esperados, y el aumento significativo en el número habitual de eventos cardiovasculares agudos admitidos en guardia”.
Una revisión científica publicada en la revista Vascular Health and Risk Management analizó la evidencia disponible sobre los efectos de los grandes torneos de fútbol en el corazón y encontró que los partidos de alta tensión emocional pueden actuar como desencadenantes de eventos cardiovasculares agudos en personas predispuestas.
“Los datos son llamativos”, asegura el Dr. Cavallo y continua: “Durante el Mundial de Alemania 2006, la incidencia de emergencias cardiovasculares fue 2,66 veces mayor durante los encuentros de la selección alemana que en períodos comparables. En Inglaterra, tras la eliminación por penales frente a Argentina en Francia 1998, las internaciones por infarto agudo de miocardio aumentaron un 25% durante el día del partido y los dos días posteriores. Además, metaanálisis que reunieron estudios realizados en distintos torneos internacionales mostraron que ver partidos de fútbol se asocia con un aumento del 20% en el riesgo de infarto no fatal y un incremento del 17% en los eventos cardiovasculares agudos no fatales”.
¿Por qué ocurre esto? El estrés emocional intenso activa mecanismos biológicos similares a los de una situación de amenaza. El organismo libera adrenalina y otras hormonas del estrés que elevan la frecuencia cardíaca, aumentan la presión arterial y favorecen fenómenos como las arritmias y la formación de coágulos. En personas con enfermedad coronaria o múltiples factores de riesgo, esta respuesta puede ser suficiente para precipitar un evento cardiovascular.
A esto se suman hábitos frecuentes durante los partidos decisivos: consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, comidas abundantes, falta de sueño y largas horas de sedentarismo frente a la pantalla.
“De cara al Mundial 2026, recomendamos que las personas con antecedentes cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes o colesterol elevado mantengan sus tratamientos habituales, eviten los excesos y consulten de inmediato ante síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones o mareos”, sostiene el profesional.
“La buena noticia es que el fútbol no debe dejar de disfrutarse. El mensaje es simple: vivir el Mundial con pasión, pero sin olvidar que el cuidado del corazón también forma parte del juego”, concluye el Dr. Cavallo.
El Hospital Británico cuenta con una red de atención médica equipada con tecnología de avanzada y una excelente calidad médica para resolver los casos de mayor complejidad. La red está conformada por su Sede Central en Barracas, y los centros médicos ubicados en Vicente López, Microcentro, Lomas de Zamora, Quilmes y Lanús.
Fuente: Revisión científica “Healthy Minds for Healthy Hearts: Tackling Stress-Induced Cardiac Events During the FIFA World Cup 2022”, publicada en Vascular Health and Risk Management en 2022.




