En que usan el dinero corporativo las empresas argentinas

ALIMENTACIÓN, MOVILIDAD Y TECNOLOGÍA CONCENTRAN MÁS DEL 70% DE LOS CONSUMOS REALIZADOS CON TARJETAS CORPORATIVAS

Durante años, el gasto corporativo fue uno de los puntos más difíciles de controlar para las áreas de finanzas. Su lógica funcionó de forma simple donde los empleados realizaban consumos vinculados a su actividad laboral y posteriormente presentaban comprobantes para justificar cada gasto. Pero el crecimiento de las operaciones, la descentralización de los equipos y la necesidad de mayor trazabilidad comenzaron a exponer las limitaciones de ese modelo.

Mientras las empresas buscan ganar eficiencia y controlar mejor sus recursos, los gastos corporativos se convirtieron en una fuente cada vez más valiosa para entender cómo operan las organizaciones puertas adentro. Más allá de los presupuestos o los balances financieros, el análisis de miles de consumos realizados diariamente permite identificar tendencias sobre movilidad laboral, trabajo híbrido, beneficios para empleados y hábitos de gestión.

Un relevamiento realizado por Kuru, fintech especializada en gestión de gastos corporativos, sobre más de 300.000 transacciones procesadas en más de 150 empresas de 11 industrias diferentes permite observar, por primera vez, cómo se distribuye el gasto operativo realizado mediante tarjetas corporativas en Argentina.

Los resultados muestran tres categorías que concentran más de un tercio de todas las transacciones realizadas: restaurantes (13,3%), combustible (12,2%) y gastos de “caja chica” (9,8%).

La actividad comercial explica buena parte de los consumos
Los consumos vinculados a gastronomía aparecen entre las principales categorías de gasto corporativo registradas por las empresas. Lejos de responder únicamente a reuniones formales, gran parte de estas operaciones están asociadas a la actividad comercial cotidiana: almuerzos durante recorridas de campo, viáticos de equipos que trabajan fuera de la oficina, reuniones con clientes o jornadas de trabajo que requieren desplazamientos dentro y fuera del país.

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El dato refleja cómo evolucionaron las dinámicas operativas de muchas organizaciones. Equipos comerciales, supervisores, técnicos, ejecutivos y directivos realizan cada vez más actividades fuera de sus sedes corporativas, generando gastos que necesitan ser administrados y controlados en tiempo real.

“Detrás de los consumos en gastronomía hay una realidad operativa muy concreta. Son gastos vinculados a personas que están trabajando en el territorio, visitando clientes, supervisando operaciones o representando a la compañía. Es uno de los rubros donde más claramente se observa la necesidad de combinar flexibilidad para los equipos con mecanismos de control eficientes para las empresas”, explican desde Kuru.

La movilidad sigue siendo un gasto crítico
El segundo gran bloque de consumos está relacionado con movilidad y transporte.
Combustible, peajes, estacionamientos, aplicaciones de movilidad y gastos asociados a tareas de campo continúan representando una porción significativa de los presupuestos operativos.

En sectores como logística, servicios, construcción, energía o mantenimiento, estos consumos forman parte del funcionamiento diario de los equipos y requieren mecanismos de control cada vez más precisos.

De hecho, la necesidad de administrar estos gastos fue uno de los principales motores detrás de la adopción de herramientas digitales de gestión financiera corporativa.

Tecnología y servicios digitales ganan protagonismo
Otro de los rubros con mayor crecimiento durante el último año es el vinculado a tecnología y servicios digitales.
Suscripciones de software, herramientas colaborativas, plataformas de productividad y soluciones basadas en inteligencia artificial comenzaron a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de los presupuestos empresariales.
La incorporación masiva de tecnología en áreas operativas, comerciales y administrativas está modificando la composición histórica de los gastos corporativos y acelerando la digitalización de procesos internos.

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El dato menos visible
Uno de los datos interesantes surge al analizar las transacciones rechazadas automáticamente por los sistemas de control.
Según datos de Kuru, entre el 7% y el 15% de las operaciones intentadas por los usuarios son bloqueadas por incumplir alguna política definida por la empresa.

El principal motivo de rechazo corresponde al uso en rubros no autorizados, que explica el 45% de los bloqueos registrados.
Le siguen los intentos de superar los montos máximos permitidos (28%), la falta de rendición de comprobantes previos (15%), el uso en monedas no autorizadas (7%) y las operaciones realizadas fuera de los días u horarios habilitados.

“Muchas empresas desconocían por completo qué porcentaje de sus gastos quedaba fuera de política porque simplemente no tenían forma de detectarlo. Cuando el control ocurre después, muchas veces el dinero ya fue gastado”, señalan desde la compañía.

La digitalización de los gastos corporativos también está modificando la forma en que las empresas administran sus recursos.

De acuerdo con datos de la plataforma, la automatización permite reducir hasta un 95% el tiempo destinado a auditorías y controles internos, mientras que los procesos de rendición de gastos pueden completarse en menos de 10 segundos mediante integraciones con herramientas como WhatsApp.

La eficiencia financiera se volvió una prioridad, entender cómo, cuándo y en qué se gasta se está convirtiendo en un activo estratégico para las organizaciones. Y los datos muestran que, detrás de cada carga de combustible, almuerzo de trabajo o compra de caja chica, existe una oportunidad para mejorar el control y la gestión de los recursos corporativos.