Día de la Bandera: quiénes hacen, cuidan y mantienen vivos los colores de la patria

LA BANDERA NACIONAL ES UNA PRESENCIA HABITUAL EN CASI 300 ESPACIOS PÚBLICOS DE BUENOS AIRES, ENTRE PARQUES, PLAZOLETAS Y OTRAS ÁREAS ABIERTAS; LA CIUDAD SE ENCARGA DE LA CONFECCIÓN, REPOSICIÓN Y MANTENIMIENTO DEL CONJUNTO DE ESTAS INSIGNIAS

En Buenos Aires hay 289 mástiles distribuidos en plazas, plazoletas, parques, derivadores de tráfico y otros espacios verdes. Mantenerlos con sus respectivas banderas flameando requiere de una producción constante, controles periódicos y un sistema de reposición a cargo del Gobierno porteño, con la colaboración de las comunas, guardaparques y los propios vecinos.

En el marco de un nuevo 20 de junio, la Ciudad pone en valor la tarea que lleva a cabo el Taller de Banderas, encargado de abastecer de los paños albicelestes a estos espacios. Depende de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, a través de la Dirección General de Competencias y Talleres, y es el que desde hace 80 años elabora las banderas argentinas y de la Ciudad que se exhiben en edificios públicos, escuelas, espacios verdes y actos oficiales.

“El trabajo que hacemos desde el Taller de Banderas bajo la gestión de Jorge Macri como jefe de Gobierno es muy importante, porque refleja el sentir patrio que tenemos los porteños”, expresó Ezequiel Sabor, secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano.

Desde la confección artesanal hasta la distribución, mantenimiento y reposición en los mástiles que forman parte del paisaje porteño, un equipo especializado se ocupa de que los símbolos patrios estén presentes y en condiciones durante todo el año. Fundado en 1946 y ubicado en Chacarita, el taller es uno de los más tradicionales del país. Allí trabajan especialistas en vexilología y heráldica, diseñadores, artistas, costureras, carpinteros y herreros que producen mensualmente cerca de un centenar de banderas.

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“Las banderas oficiales se realizan respetando la reglamentación estipulada por ley, que determina los colores exactos, proporciones, tipos de tela y las características a tener en cuenta en la confección”, explican los vexilólogos especialistas del área.

El diseño del Sol de Mayo, con sus 32 rayos flamígeros 16 rectos y 16 ondulados, las dimensiones de las fajas celestes y blancas, el tipo de tela y otros aspectos responden a normas específicas. En algunos casos, el sol es sublimado; en otros, se pinta de manera artesanal. El taller también confecciona las banderas que flamean en lugares emblemáticos como Plaza de Mayo o los mástiles ubicados junto al Obelisco.

Una vez que las banderas salen del taller, el seguimiento continúa en cada comuna y en los espacios verdes. Los responsables de mantenimiento controlan el estado de los paños y gestionan su reemplazo cuando el viento, la lluvia o el paso del tiempo los deterioran. “La reposición es inmediata; siempre hay stock para que ningún mástil quede sin bandera”, explican desde la Dirección General de Competencias y Talleres.

En ese proceso, los vecinos también cumplen un rol clave, ya que son quienes muchas veces notifican la ausencia de una bandera o que necesita ser reemplazada. Las solicitudes ingresan por distintos canales y activan el circuito para la entrega de nuevos ejemplares.

Otros vecinos, como Juan, veterano de la Guerra de Malvinas y residente en Caballito, participan en el izado de los paños en el espacio público. En su caso, desde hace una década iza la bandera argentina en Plaza Irlanda, tarea que asumió voluntariamente con el visto bueno de la Comuna. “No tuve dudas. Todos los días lo hago con gran orgullo, por los 632 héroes que allá quedaron y también por los que todavía andamos por acá”, cuenta recordando su historia personal.

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En las fechas patrias, comienza temprano en Plaza Irlanda y luego participa de ceremonias similares en Parque Centenario, Plaza Primera Junta y otros espacios históricos de la Ciudad. “Cuando hagas algo noble y hermoso y nadie se dé cuenta, no estés triste. El amanecer es un espectáculo hermoso y sin embargo la mayor parte de la audiencia todavía duerme”, comenta quien está acostumbrado a madrugar cada día para hacer su labor en la plaza.

Detrás de cada ceremonia de izado también existe una infraestructura específica. Los mástiles cuentan con una base de apoyo y un sistema de poleas que permite elevar y descender las banderas, en la mayoría de los casos, esta tarea se realiza manualmente. Desde los grandes mástiles de plazas emblemáticas hasta los instalados en pequeños espacios verdes en los barrios, todos forman parte de una red que conecta a los vecinos con uno de los principales símbolos nacionales.