A TRAVÉS DE LA MUSICOTERAPIA NEUROLÓGICA, EL EQUIPO DE CENTRO HIRSCH APLICA INTERVENCIONES BASADAS EN LA EVIDENCIA PARA ACTIVAR EL SISTEMA NERVIOSO Y PROMOVER LA NEUROPLASTICIDAD
Centro Hirsch, institución referente en rehabilitación y cuidados integrales, destaca el impacto del abordaje de la Musicoterapia como un pilar fundamental en el tratamiento de sus residentes. La Lic. Gabriela Echauri, responsable del servicio explica que el servicio se posiciona desde una perspectiva de Musicoterapia Neurológica, donde la evidencia científica y la historia de vida del paciente se encuentran para promover la salud.
Más allá del mito: Una disciplina de la salud
En un contexto donde a menudo se confunde el uso recreativo de la música con la terapia, la Lic. Echauri enfatiza: “Es vital destacar que la musicoterapia es una disciplina de la salud que en nuestro país requiere una formación universitaria de grado. En Hirsch, no trabajamos desde la creencia popular de que la música ‘sana’ de forma mágica o religiosa. Esa es una mirada mitológica que nos aleja del rigor profesional”.
El enfoque del centro se centra en cómo el diseño de experiencias musicales específicas contribuye a la activación del sistema nervioso, incluso en pacientes con deterioro cognitivo avanzado. “Nuestro trabajo tiene fundamentos científicos; buscamos resultados concretos en la neuroplasticidad y en la regulación de funciones biológicas”, añade Echauri.
Un enfoque subjetivante: La persona por encima del diagnóstico
A pesar del fuerte componente neurológico, el servicio de Hirsch no pierde de vista la singularidad de cada individuo. La Musicoterapia en el centro se define como una práctica subjetivante, donde el paciente no es un receptor pasivo, sino el protagonista de su propio proceso.
“La música nos atraviesa a todos de una u otra manera”, explica la Lic. Echauri. “Por eso, nuestras intervenciones están centradas en la persona: en sus preferencias, su historia de vida y su vínculo particular con el sonido. No importa si el residente no tiene instrucción musical formal; la música es un lenguaje pre-verbal que nos permite encontrarnos con cada uno allí donde está”.
Impacto integral en la calidad de vida
La implementación de estas técnicas, integradas en equipos interdisciplinarios, permite alcanzar objetivos en cuatro áreas clave:
- Físico: Mejora de la motricidad y funciones cardio-respiratorias.
- Cognitivo: Estimulación de la atención y la memoria episódica.
- Social: Fomento de la comunicación y la cohesión dentro de la comunidad.
- Emocional: Regulación de estados de ansiedad y fortalecimiento de la identidad.
“En Hirsch, entendemos que la música es un puente”, concluye la especialista. “Un puente que conecta al residente con su propia historia y con su entorno, transformando no solo estructuras cerebrales, sino también su día a día”.

