LAS SOCIEDADES AUTORIZADAS Y REGULADAS POR LA COMISIÓN NACIONAL DE VALORES (CNV) PARA INTERMEDIAR EN LA COMPRA Y VENTA DE VALORES GANAN IMPORTANCIA COMO PROVEEDORAS DE INSTRUMENTOS CREDITICIOS A LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS. QUÉ FACILIDADES OFRECEN HOY LAS PLATAFORMAS TECNOLÓGICAS A LA HORA DE BUSCAR FONDEO
En los últimos años, las opciones financieras a las que pueden acceder las empresas (y entre ellas, las PyMEs) crecieron en alcance de la mano de la evolución tecnológica. Uno de los motivos que contribuyó a esa expansión fue el impulso que adquirieron las ALyC (Agentes de Liquidación y Compensación) en el mercado de capitales local.
Las ALyC son las sociedades autorizadas y reguladas por la Comisión Nacional de Valores (CNV) para intermediar en la compra y venta de valores negociables en los mercados. Dotadas de la facultad de operar por cuenta propia o de terceros, estas entidades que forman parte del ecosistema financiero son una de las piezas que permiten canalizar el ahorro hacia el fondeo productivo.
En la práctica, las ALyC funcionan como el canal de acceso al mercado de capitales. A través de ellas, tanto individuos como empresas pueden abrir cuentas comitentes, invertir en instrumentos financieros o estructurar emisiones para obtener financiamiento. Se transforman así en un actor que permite democratizar el acceso al crédito y diversificar las fuentes de financiamiento más allá del sistema bancario.
En el caso específico de las PyMEs, las AlyC facilitan la negociación de instrumentos como cheques de pago diferido, pagarés bursátiles (ambos, avalados y no avalados), facturas de crédito electrónicas, fideicomisos financieros y Obligaciones Negociables PyME (ON PyME). De estas herramientas, los cheques de pago diferido y los pagarés son los más empleados hoy por las PyMEs para obtener financiamiento.
Las cifras oficiales muestran mes a mes el peso creciente que el mercado de capitales –del que las ALyC son uno de los actores principales- está cobrando como fuente de recursos para el segmento PyME. En el primer trimestre de este año, el financiamiento creció un 44% medido en pesos constantes respecto del mismo período de 2025, según las estadísticas de la CNV. Expresado en dólares, el financiamiento obtenido por el segmento PyME en el primer trimestre del año equivalió a US$3608 millones. Cinco años atrás, en 2021, eran US$892 millones, cuatro veces menos.
“Las estadísticas de crecimiento anual del mercado de capitales confirman lo que observamos en nuestra operatoria diaria: que las PyMEs están buscando cada vez más otras alternativas financieras como complemento al crédito tradicional que brindan los bancos”, señala María Laura García Conejero, fundadora y CEO de LUC, plataforma que conecta a las PyMEs con proveedores de crédito.
“Una de las ventajas que ofrece la plataforma de LUC es que una empresa puede entrar en contacto en simultáneo con distintos oferentes de crédito, entre ellos las ALyC, para conocer las condiciones de sus productos y conseguir la mejor alternativa para su necesidad”, apunta Irene Alfiz, directora de Planeamiento Estratégico de LUC. “En ese sentido, la tecnología brinda hoy una facilidad de acceso impensada tiempo atrás, que contribuye a difundir y expandir las oportunidades de crédito para el segmento PyME”, agrega. Descuentos de cheques y de facturas de crédito electrónicas, avales y financiamiento de largo plazo son algunas de las opciones que las empresas pueden encontrar en una plataforma como LUC. En un momento en el que la expansión crediticia resulta clave para estimular el crecimiento económico, la tecnología viene a cumplir un rol como canal de distribución y puente entre las necesidades de las empresas y los oferentes de fondos.

