POR QUÉ DETECTAR LA FIBRILACIÓN AURICULAR A TIEMPO PUEDE SALVAR VIDAS.
A raíz de la conversación pública sobre salud cardiovascular, vuelve a ponerse en primer plano la importancia de prevenir el accidente cerebrovascular (ACV), una amenaza que no siempre presenta señales de alarma. La prevención está íntimamente ligada a la consulta médica periódica, el diagnóstico temprano de factores de riesgo cardiovasculares -como hipertensión arterial, diabetes y dislipemia, entre otros- y el cumplimiento de las indicaciones del profesional, así como el estilo de vida.
Según el Dr. Fernando Scazzuso (MN 83.184), jefe de Electrofisiología y Arritmias del Instituto Cardiovascular Buenos Aires (ICBA), “Los pacientes diagnosticados con alta probabilidad de tener un ACV generalmente sufren alteraciones cardíacas, particularmente, fibrilación auricular (FA), es decir, el corazón no late de forma regular sino desorganizada. Un corazón sano presenta entre 60 y 100 latidos por minuto, debido a señales eléctricas regulares, mientras que una persona con fibrilación auricular tiene entre 100 y 175 latidos por minuto”.
“La principal complicación asociada a la fibrilación auricular es el desarrollo de coágulos sanguíneos, un factor que eleva hasta cinco veces2 el riesgo de padecer un ACV” -explica el Dr. Fernando Scazzuso-. “En la FA de origen no valvular, el apéndice auricular izquierdo (AAI), también llamado orejuela, es el sitio donde se generan más del 90% de los coágulos de origen cardíaco. Además, la probabilidad de un evento cerebrovascular se incrementa significativamente ante la presencia de comorbilidades y factores de riesgo como edad avanzada (mayor de 65 años), hipertensión arterial no controlada, diabetes, insuficiencia cardíaca, así como antecedentes de eventos vasculares o trombóticos”.
En Argentina, la prevalencia estimada ronda entre el 1% y el 2% en adultos, pero se eleva significativamente con la edad, superando el 10% en mayores de 75 años.1
Pacientes con fibrilación auricular pueden prevenir ACV isquémico
La Dra. Marianela López Armaretti (MN 171.048), especialista en Neurología del Hospital Italiano de Buenos Aires, afirma que “La fibrilación auricular es una de las principales causas de ACV isquémico cardioembólico. Sin embargo, una proporción importante de estos casos puede prevenirse mediante la detección oportuna de la FA, una adecuada evaluación del riesgo tromboembólico y la implementación temprana de estrategias de prevención cerebrovascular, como la anticoagulación o, en pacientes seleccionados, el cierre de la orejuela auricular izquierda.”
Según los especialistas, las alternativas de estrategia terapéutica pueden ser:
•Anticoagulación oral con fármacos: En muchos pacientes con fibrilación auricular y riesgo tromboembólico, el tratamiento con anticoagulantes orales es una herramienta central para disminuir la posibilidad de formación de coágulos y prevenir un ACV. La indicación, el tipo de fármaco y el seguimiento deben definirse en la consulta médica, de acuerdo con la edad, los antecedentes, el riesgo de sangrado y las condiciones clínicas de cada paciente y también la posibilidad de sostener la toma continua.
•Oclusión de la orejuela auricular izquierda: Este procedimiento representa una alternativa terapéutica mínimamente invasiva para pacientes seleccionados, especialmente cuando existen contraindicaciones para la anticoagulación oral, alto riesgo de sangrado, antecedentes de hemorragias graves o dificultades para sostener el tratamiento anticoagulante en el tiempo. Se implanta un dispositivo en la orejuela auricular izquierda -lugar de origen de más del 90% de los trombos cardiogénicos en la FA no valvular-, logrando así una protección frente a eventos embólicos. El procedimiento se lleva a cabo en una sola intervención. La mayoría de los pacientes retoma sus actividades en pocos días y continúa luego con el esquema de medicación indicado por su médico. Es una alternativa muy importante dentro de la prevención del ACV isquémico.
Colocación del dispositivo oclusor de la orejuela auricular izquierda
•Ablación cardíaca: Es parte del manejo de la fibrilación auricular y apunta a tratar la arritmia, controlar o restablecer el ritmo cardíaco y mejorar los síntomas. Puede utilizar energía de frío, calor o campo pulsado para crear lesiones controladas en el tejido cardíaco que interrumpan las señales eléctricas irregulares. La ablación no reemplaza por sí misma la estrategia de prevención tromboembólica cuando el paciente la requiere, pero es una herramienta fundamental dentro del abordaje integral de la Fibrilación auricular.
-Ablación por campo pulsado (PFA): Usa pulsos eléctricos de alta intensidad para tratar de manera selectiva el tejido responsable de la arritmia; forma parte de las alternativas más modernas de ablación en fibrilación auricular, tratándose de procedimientos más cortos y seguros.
-Ablación por radiofrecuencia/crioablación: Utiliza energía térmica, frío o calor, para destruir o aislar los tejidos que originan o sostienen la FA.
-Ablación del nódulo auriculoventricular: En casos seleccionados, se aplica energía para interrumpir la conexión eléctrica entre aurículas y ventrículos; luego, el paciente necesita un marcapasos permanente.
•Marcapasos permanente: Un pequeño dispositivo implantado bajo la piel que envía señales eléctricas para iniciar o regular los latidos cardíacos cuando el corazón late de forma desordenada o demasiado lenta. Puede indicarse en situaciones específicas, por ejemplo, después de una ablación del nódulo auriculoventricular.
El abordaje de la fibrilación auricular no depende de una única opción, sino de una estrategia terapéutica individualizada: prevenir la formación de coágulos, reducir el riesgo de ACV isquémico, controlar la arritmia y tratar las patologías asociadas. A su vez, la Dra. López Armaretti explica que “el profesional decide qué alternativa, combinación o secuencia de tratamientos es la más recomendable, teniendo en cuenta la edad, las comorbilidades, el riesgo de sangrado y, además, las preferencias de cada paciente”.
“Además de un tratamiento específico” -agrega el Dr. Fernando Scazzuso-, “si un paciente tiene fibrilación auricular, su médico le recomendará alimentación saludable, mantener un peso saludable según su edad, peso y condiciones generales; hacer ejercicio y actividad física sistemática y sostenida, y no fumar”.
“No todas las personas con fibrilación auricular presentan síntomas, algunas veces se diagnostica casualmente en un chequeo general” -destaca el Dr. Scazzuso-. “Por eso es importante consultar con el médico ante ciertos síntomas: palpitaciones, cansancio o fatiga, dificultad para respirar o falta de aliento; mareos, sensación de aturdimiento o desmayos, molestias o dolor en el pecho, menor capacidad para hacer ejercicio o -en casos más graves- confusión” -concluye el especialista.
Por su parte, la Dra. Marianela López Armaretti destaca que “Desde la neurología vascular, el principal objetivo es prevenir la ocurrencia del primer ACV isquémico o evitar su recurrencia. Para ello, es fundamental la detección temprana de la fibrilación auricular y el adecuado control de los factores de riesgo cardiovasculares. Asimismo, la adopción de hábitos saludables, como la realización regular de actividad física, una alimentación equilibrada y la suspensión del consumo de tabaco, contribuyen significativamente a reducir el riesgo de eventos cerebrovasculares.”
Dra. Marianela López Armaretti – Neuróloga (M.N. 171.048)
https://ar.linkedin.com/in/marianela-lopez-armaretti-085242192
Dr. Fernando Scazzuso – Cardiólogo (M.N. 83.184)
https://ar.linkedin.com/in/fernando-scazzuso-a8990429
REFERENCIAS:
1 . CONSENSO FIBRILACIÓN AURICULAR SAC 2025
2 . Prensa | Comunidad FAC





