La luz venció a las tinieblas

EL REDENTOR FUE MUERTO Y CRUCIFICADO.
ANTE LA AUSENCIA DE JESUS, EL SILENCIO
SE APODERÓ TRES DÍAS…TURBULENCIA Y
DISPERSIÓN DE LOS DISCÍPULOS Y LA TIERRA
SUMERGIDA EN LA OSCURIDAD. DE LA TRIBULACIÓN

En la oscuridad de la noche, renace la luz.
Cristo brilló como nunca antes como el sol.
El sepulcro vacío porque el Señor Jesús
Resucitó y más allá de su muerte fisica
Él está cerca más que nunca en todos
Los sitios donde es llamado, convocado y
Recordado. Renovación de la fe porque
Él fue crucificado para redimir los pecados
De la humanidad toda. Momento de reflexión
En los corazones de los fieles y de compromiso
Renovando el bautismo. Cristo resucitó
De entre los muertos y está sentado a la diestra
Del Padre Celestial… el Todopoderoso.
La luz logró vencer el mal de las tinieblas
Y Jesucristo vive eternamente por siempre.
Ni las tinieblas pudieron acallarlo y solo
Él a pesar de la lanza clavada en su cuerpo
Ni de su crucifixión ni la piedra en su sepulcro
Pudieron tapar ni su brillo celestial sagrado
Ni la Palabra dicha ni hacerlo mortal para
Convertirlo en simples cenizas. Hasta la piedra
Del sepulcro logró mover y salir triunfante.
Cristo brillará por siempre eternamente a
Través de los siglos. Vive en cada uno de
Los corazones de todo aquel que cree en Él.

Dra. Ana Maria Manuel Rosa
Todos los derechos de autor reservados


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