Islas I

PERO LA ISLA
SE RESISTE A SU PROPIA CONDICIÓN DE ISLA…
– HEBERTO GONZÁLEZ SEIK

todo acto que se inicia al filo de la noche es violatorio
un delfín -ángel dorado-visita estas costas que bien podrían
/ser las costas del término
parece dormido parece haber dejado su aleta pectoral
/varada en la bruma mientras avista las islas
¡ay islas distintas! Ínsulas colmadas
tomadas por el borde de la navaja o por el límite de un día indiferente
viejos alcatraces baten tus silencios hasta ti llegan raros peces
espigas y batracios de ojos comidos por la ausencia
invocado será el tiempo que sin prisa comienza a aproximarse
barcos negreros marchan cargados de cenizas
atenta fija te mantienes a un horizonte por donde un sol dividido asoma
y hace desplegar las velas a otras naves que desovarán
/su angustia en orillas lejanas
islas rodadas islas sumidas en una pena menos tangible
/que nos llega desde un siglo que se fue
has probado todos los licores
has libado mieles imposibles
y aguardado por el viento
quién puede imaginar entonces las miserias
/que desde siempre te han rodeado
si al fin después de la tormenta se impondrá la calma

José Eduardo Vázquez Rodríguez


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