DÉJAME CAER, AUNQUE TE DUELA EN EL ALMA.
PREFIERO LA LUCHA A LA RETIRADA.
No quiero un camino sin piedras y en calma.
Si no me arriesgo, no aprendo a volar.
Si no me pierdo, no me sé encontrar.
No cures mi herida, todavía no sangra.
Deja que el viento, me arranque las anclas.
Que el tiempo me lleve, donde el agua canta.
Si no me rompo, no sé crecer.
Prefiero caerme, al miedo a correr.
Deja que yo me equivoque
si eso me hace feliz.
Sin derecho a tropezarme
para qué quiero vivir.
Déjame bajar sin miedo
y ayúdame en el subir.
Carlos Torrijos (España)


