El diseño interior como lenguaje emocional de los espacios

EL DISEÑO INTERIOR EVOLUCIONA HACIA UNA MIRADA MÁS SENSIBLE E INTEGRAL, DONDE LOS ESPACIOS DEJAN DE SER SÓLO FUNCIONALES PARA CONVERTIRSE EN ESCENARIOS DE BIENESTAR, IDENTIDAD Y EXPERIENCIA COTIDIANA.

En la actualidad, el diseño de interiores se concibe como una herramienta capaz de influir directamente en las emociones y en la calidad de vida. Los espacios en los que vivimos, trabajamos y nos relacionamos impactan en cómo nos sentimos, por eso cada proyecto se piensa de manera consciente, funcional y atenta al detalle, buscando generar bienestar, calidez y armonía. Desde esta perspectiva, el diseño trasciende lo estético para convertirse en una experiencia cotidiana.

Desde esta visión surge løve, un estudio de diseño y arquitectura de interiores que transforma espacios en historias. Cada proyecto parte de una mirada integral en la que diseño, funcionalidad y emoción conviven para crear ambientes que reflejan la vida, el estilo y la identidad de quienes los habitan. El estudio nace como respuesta a una nueva forma de habitar los espacios y a la necesidad de ofrecer algo más que diseño o mobiliario: una experiencia completa que acompañe al cliente en todo el proceso, desde la concepción del espacio hasta su materialización final.

Con un servicio integral end-to-end, løve aborda todas las etapas del proyecto, desde el desarrollo de planos y la dirección de obra hasta la selección de materiales, mobiliario, el montaje final y la decoración. Diseña hogares, oficinas y espacios comerciales con una mirada contemporánea, cálida y atemporal, a partir de un proceso personalizado y cercano, basado en la escucha profunda y en la comprensión de la dinámica y las necesidades de cada cliente.

Inspirado en el significado danés de su nombre —“león”, símbolo de fuerza, carácter y presencia—, løve propone espacios con identidad, pensados para perdurar y evolucionar en el tiempo. En cada proyecto, el mobiliario cumple un rol esencial dentro del relato del espacio, dialogando con la arquitectura, los materiales y la luz. Para el estudio, el lujo se define como experiencia: el tiempo dedicado al cliente, la asesoría experta, la calidad de los materiales y la atención al detalle que transforma cada ambiente en un lugar que se siente, se disfruta y se vive.


LEER  Gusmán: Nadia Coralina del CONICET en la pasarela