EL CÁNCER CONTINÚA SIENDO UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE A NIVEL GLOBAL Y TAMBIÉN EN LA ARGENTINA. SEGÚN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, EN 2023 SE REGISTRARON MÁS DE 10 MILLONES DE FALLECIMIENTOS EN EL MUNDO1. EN AMÉRICA LATINA, EL OBSERVATORIO GLOBAL DE CÁNCER REPORTÓ 1,5 MILLONES DE NUEVOS CASOS Y MÁS DE 726 MIL DEFUNCIONES SOLO EN 20222.
Si bien los avances médicos y tecnológicos han transformado el diagnóstico y los tratamientos oncológicos, aún persisten mitos que pueden retrasar la detección temprana y limitar el acceso a terapias más efectivas.
Hoy, la innovación está cambiando la forma en que se diagnostica, se trata y se vive con cáncer. Equipos de alta precisión, análisis moleculares y herramientas de imagen avanzada están permitiendo detectar lesiones cada vez más pequeñas, identificar alteraciones genéticas específicas y personalizar las estrategias terapéuticas.
Mito 1: “La innovación en salud es solo para países desarrollados”
Realidad: Gran parte de latinoamérica ya cuenta con avances como la biopsia líquida, la inmunoterapia y las terapias dirigidas, que permiten tratamientos más precisos y menos invasivos. A su vez, los equipos de imagen molecular facilitan la localización precisa de tumores, incluso en etapas tempranas. El reto está en ampliar su cobertura, para así llegar a los pacientes que más lo necesitan.
Mito 2: “La tecnología solo es útil para tratar el cáncer avanzado”
Realidad: Aunque la tecnología sí potencia tratamientos, su impacto crucial es también en la detección temprana. Por ejemplo, en casos de cáncer de mama, las mujeres que son tratadas en estadio I y II, tienen un pronóstico de sobrevida del 80%, que desciende drásticamente a medida que se detecta la enfermedad en estadios tardíos3.
Mito 3: “Los nuevos tratamientos siempre son más agresivos”
Realidad: La innovación busca justamente reducir efectos secundarios. Las terapias personalizadas permiten administrar medicamentos que actúan solo sobre células tumorales, preservando en mayor medida el tejido sano y mejorando la calidad de vida durante y después del tratamiento.
Mito 4: “La tecnología deshumaniza la atención médica”
Realidad: “La tecnología en salud no solo combate la enfermedad, sino que protege la dignidad y comodidad del paciente, facilitando que en su ruta de atención tenga tratamientos menos invasivos, diagnósticos más precisos y, a largo plazo, una mejor calidad de vida,” explica Edisson Cala, Gerente de asuntos oncológicos e imagen molecular, en Siemens Healthineers.
La lucha contra el cáncer no depende solo de la medicina, sino también de la información. Superar los mitos y acercar la innovación tecnológica a más pacientes es clave para que la detección temprana sea una realidad accesible en toda la región.
En Argentina, los avances en diagnóstico ya están marcando el rumbo hacia una oncología más preventiva, más precisa y más humana.

