EN UN CONTEXTO DONDE LA PERCEPCIÓN DE SEGURIDAD SE VOLVIÓ UN FACTOR CLAVE AL MOMENTO DE ELEGIR DÓNDE VIVIR, ALGUNOS BARRIOS PORTEÑOS SE DESTACAN POR MAYOR INFRAESTRUCTURA URBANA Y UNA ADOPCIÓN CRECIENTE DE TECNOLOGÍA APLICADA A LA PREVENCIÓN.
Según Dario Boldrin, Director de Innovación, Tecnología y Operaciones de ADT para Argentina y Uruguay, hay zonas como Caballito, Villa Urquiza, Saavedra, Villa Devoto, Villa del Parque, Palermo y Recoleta que se constituyen como los barrios con mejores indicadores de seguridad. La combinación de iluminación, movimiento constante, presencia de edificios modernos y sistemas de control de accesos contribuye a generar entornos más protegidos.
Desde ADT Argentina, compañía líder en monitoreo de alarmas y soluciones de seguridad, explican que el crecimiento de la tecnología aplicada al hogar y a los edificios transformó la forma de prevenir incidentes, incluso en barrios históricamente considerados seguros. Después de la pandemia, la demanda de soluciones para departamentos creció de manera sostenida, un segmento que antes estaba más asociado a casas.
La instalación de cámaras de exteriores, que hoy representan el 70% de todas las instalaciones, son un reflejo de esta tendencia, donde la gente cada vez más quiere ver qué sucede en sus hogares. La posibilidad de poder visualizar el hogar ha incrementado significativamente la sensación de control y seguridad por parte de las personas. Es así que desde la compañía mencionan que del total de clientes en CABA el 13% tiene al menos una cámara, mientras que en AMBA la cifra aumenta a 17%.
“Uno de los principales diferenciales actuales que ofrecemos, es el uso de cámaras integradas al monitoreo profesional. El cambio más importante fue dejar de imaginar lo que está pasando y empezar a verlo. Históricamente las decisiones se tomaban en base a señales de dispositivos y llamados telefónicos; hoy, con cámaras e inteligencia artificial, las situaciones se visualizan en tiempo real. Esto permite tomar decisiones más precisas, reducir el margen de error y manejar mejor la carga emocional de los eventos críticos.”, expresa Boldrin.
En términos de tiempos de reacción, ADT Argentina cuenta con métricas clave: en el 95% de los casos se accede al evento en menos de 60 segundos y el promedio de efectividad alcanza el 97,6% en ese primer minuto. La incorporación de inteligencia artificial en el monitoreo que brinda la compañía, permite identificar personas, animales y vehículos, e incluso detectar patentes para saber si se trata de un auto familiar o no registrado. Esa información acelera la toma de decisiones y mejora la calidad de la respuesta ante una alerta.
“En un escenario donde la seguridad dejó de ser una cuestión exclusivamente territorial, la combinación entre tecnología, monitoreo profesional y equipos humanos capacitados se vuelve determinante. La verdadera diferencia está en anticiparse, ver lo que sucede en tiempo real y actuar en segundos”, agrega Boldrin.

