LA FAMILIA QUE LEVANTÓ ESTE HOTEL ELIGIÓ NO COMPLICARSE CON EL NOMBRE. LA CALLE SE LLAMA UNIONINKATU, EL NÚMERO DE PUERTA ES EL 14, Y DE ESA SUMA SALIÓ U14, SIN VUELTAS, SIN ESLOGAN DETRÁS. FUE, DE HECHO, EL PRIMER HOTEL QUE LA CADENA AUTOGRAPH COLLECTION SUMÓ A FINLANDIA, UN DATO QUE LE DA UN PESO PUNTUAL DENTRO DEL MAPA HOTELERO DEL PAÍS, AUNQUE LO QUE REALMENTE IMPORTA ESTÁ PUERTAS ADENTRO.
Ni bien cruzás la entrada te reciben sillones de terciopelo verde, superficies de bronce, cojines con estampados de cebras y de palmeras, una mezcla de texturas que no tiene nada que ver con la frialdad que muchos le atribuyen, casi por reflejo, al diseño nórdico. Esa decisión estética lleva la firma del interiorista Jaakko Puro, que apostó por el color y por lo lúdico en cada rincón, desde el lobby hasta la última habitación del último piso.
En ese recorrido por las habitaciones aparece el protagonista silencioso de la casa, una figura de hipopótamo hecha en cuero que descansa sobre alguna cómoda o mesa auxiliar. Funciona como mascota no oficial del hotel, un chiste privado entre el edificio y quien se hospeda, y termina siendo, para buena parte de los huéspedes, lo primero que cuentan al volver del viaje.
El edificio también arrastra su propia historia arquitectónica. Cuando se hizo la reforma para convertirlo en hotel, se decidió conservar una escalera en caracol original, respetando en la medida de lo posible su aspecto de siempre, y dejarla como eje visual de toda la construcción. Subir por ahí, entre curvas y barandas antiguas, cambia por completo la experiencia frente a cualquier ascensor moderno, y ese gesto de conservar en lugar de arrasar dice bastante sobre cómo se pensó el proyecto entero.
En planta baja, casi camuflada entre tanto mobiliario colorido, late una obra de arte cinético llamada A Million Times, del estudio Humans since 1982. Mezcla arte, diseño y tecnología, y solo muestra la hora exacta una vez por minuto, el resto del tiempo sus piezas se mueven en un desorden aparente que de golpe se acomoda. Quien se detiene a mirarla termina esperando ese instante como si fuera un pequeño espectáculo privado.
El hotel suma 117 habitaciones, todas con identidad propia, cuatro salas de reuniones, gimnasio y sauna unisex, un clásico no negociable en cualquier proyecto hotelero finlandés. La vida social del edificio pasa por Version Eatery y Version Drinkery, restaurante y bar que conviven puerta con puerta y que atraen tanto a huéspedes como a vecinos del barrio que entran solo por una copa.
Después está la propuesta que conecta a cada visitante con el edificio de otra manera, The Mark, Faces of U14. Al hacer el check in, una aplicación invita a dibujar la propia cara, un trazo simple, y ese dibujo pasa a integrar un mural digital colectivo que se proyecta en las pantallas de los ascensores y en la web del hotel. Mientras dura la estadía, cada huésped deja algo propio dando vueltas por el edificio.
Todo ese universo de color y de juego convive con un compromiso concreto en materia ambiental. El hotel tiene certificación LEED Gold, obtuvo el sello Green Key en 2022, sumó la certificación Sustainable Travel Finland en 2024, controla mensualmente el desperdicio de comida y trabaja con amenities de baño de la marca local OSMIA. Son datos que no se ven a simple vista, pero sostienen la misma coherencia que asoma en cada rincón decorado.
Afuera, el barrio de Kaartinkaupunki completa el cuadro. A pocos pasos está la Explanada, el parque que corta el centro de la ciudad, y un poco más allá la Plaza del Mercado, con el puerto de fondo y los barcos entrando y saliendo todo el día. Desde varias habitaciones se ve esa postal, techos antiguos, algún patio interior, el movimiento del puerto a lo lejos.
Al final de la estadía queda una suma de pequeños hallazgos más que un solo recuerdo, la escalera original, el hipopótamo esperando en la habitación, la obra que marca la hora una vez por minuto, la cara propia flotando en la pantalla de un ascensor. Todo eso junto explica por qué, en una ciudad conocida por su sobriedad, una familia finlandesa decidió abrir un hotel que se anima a ser exactamente lo contrario.
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Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello





