Menos gestión de ti, más policías en las calles: la revolución de la tecnología como servicio

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LA SEGURIDAD PÚBLICA EN LAS GRANDES CIUDADES HA ENTRADO EN UNA NUEVA FASE. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, EL ANÁLISIS DE DATOS, EL VIDEO INTELIGENTE Y LAS COMUNICACIONES CRÍTICAS AMPLÍAN LA CAPACIDAD DE LAS INSTITUCIONES PARA ANTICIPAR RIESGOS, COORDINAR OPERACIONES Y RESPONDER CON MAYOR RAPIDEZ A LOS INCIDENTES. EL DESAFÍO AHORA ES GARANTIZAR QUE ESTAS TECNOLOGÍAS PERMANEZCAN ACTUALIZADAS, DISPONIBLES Y PROTEGIDAS PARA RESPALDAR LAS OPERACIONES DE MANERA CONTINUA, SIN TRANSFORMAR A LAS CORPORACIONES POLICIALES EN ADMINISTRADORAS DE TI.

La transformación digital del sector público latinoamericano ya no puede tratarse como un conjunto de iniciativas experimentales. En 2025, aproximadamente el 56% de las economías de América Latina y el Caribe se encontraban en los dos niveles más altos de madurez del indicador GovTech avalados por el Banco Mundial, con Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y México como países en el nivel A de desarrollo. Al mismo tiempo, IDC señaló a la región entre las que más amplían las inversiones en seguridad, con los gobiernos centrales entre los sectores que más invierten en esta área.

Este movimiento ocurre en paralelo al aumento de la complejidad en el entorno de seguridad actual. En 2025, la Interpol informó que una de cada tres alertas internacionales emitidas por la organización está relacionada con el crimen organizado, lo que evidencia la necesidad de una mayor cooperación entre las fuerzas de seguridad. Este escenario refuerza que definir cómo invertir en tecnología es tan importante como definir cuánto invertir, garantizando la continuidad operativa, la actualización tecnológica y la protección contra amenazas cibernéticas, con previsibilidad operativa y agilidad para incorporar nuevas funcionalidades cuando se trata de misión crítica.

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Durante décadas, la modernización estuvo asociada a grandes proyectos de infraestructura y largos ciclos de adquisición. El problema de este modelo tradicional es que la innovación evoluciona en meses, mientras que la burocracia del hardware y los servidores locales exige años. Esta discrepancia genera una obsolescencia acelerada, consume tiempo y recursos valiosos de las instituciones en mantenimiento preventivo, gestión de centros de datos y reparación de dispositivos, además de poner en riesgo la seguridad de la información.

Es en este contexto donde ganan terreno los modelos de tecnología como servicio (XaaS o Managed Services). En la práctica, este enfoque sustituye la propiedad del equipo por el acceso continuo a las soluciones más avanzadas. Hablamos desde la gestión completa de sistemas y dispositivos en campo —como radios de misión crítica, cámaras corporales (body cams) y terminales tácticos suministrados con mantenimiento, reemplazos y actualizaciones incluidas— hasta la adopción de plataformas en la nube para software de atención de emergencias, análisis predictivo de video y gestión de evidencias digitales.

Al tercerizar la complejidad del mantenimiento, la ciberseguridad y el soporte técnico a socios especializados con niveles de servicio (SLAs) garantizados, las instituciones eliminan la carga de la administración tecnológica. El resultado es directo y medible: mejor coordinación entre equipos, mayor agilidad en la toma de decisiones en momentos críticos y, sobre todo, la liberación del personal para enfocarse en lo que realmente importa: servir y proteger a la sociedad con eficiencia y presencia efectiva.

Por: Edson Trentini, director de Soluciones y Servicios de Motorola Solutions para América Latina.