CON LA LLEGADA DE LOS PRIMEROS FRÍOS, LAGUNAS, DIQUES, EMBALSES Y PUEBLOS TURÍSTICOS DE TODO EL PAÍS VUELVEN A CONVERTIRSE EN PROTAGONISTAS DE LAS ESCAPADAS DE OTOÑO E INVIERNO. CADA VEZ MÁS ARGENTINOS BUSCAN PLANES VINCULADOS AL AIRE LIBRE, EL DESCANSO Y EL TURISMO DE CERCANÍA, EN EXPERIENCIAS QUE COMBINAN NATURALEZA, GASTRONOMÍA REGIONAL Y ACTIVIDADES OUTDOOR.
En ese contexto, la temporada del pejerrey aparece como una de las grandes excusas para salir a la ruta y descubrir algunos de los paisajes más atractivos de Argentina. Desde Spinit, marca referente en outdoor y pesca deportiva, destacan que este fenómeno viene creciendo no solo entre aficionados tradicionales, sino también entre viajeros y familias que buscan desconectarse de la rutina y reconectar con entornos naturales.
“La pesca hoy forma parte de una experiencia mucho más amplia. Muchas personas eligen destinos donde pueden combinar aire libre, descanso, buena gastronomía y actividades en contacto con la naturaleza”, explica Wilmar Merino, referente de pesca y embajador de Spinit.
La pesca del pejerrey atraviesa prácticamente todo el país y ofrece escenarios completamente distintos según la región: desde lagunas bonaerenses y diques serranos hasta embalses de montaña, costas marítimas y paisajes patagónicos.
En Santa Fe, por ejemplo, la laguna de Melincué vuelve a posicionarse como uno de los clásicos de la temporada, combinando pesca deportiva, vida al aire libre y el encanto de uno de los humedales más importantes de la región.
Córdoba suma algunos de los escenarios más emblemáticos del país, como Cerro Pelado, Embalse Río Tercero, Los Molinos y el histórico San Roque, donde la pesca convive con paisajes serranos, navegación y propuestas turísticas durante todo el año.
Más hacia el oeste, San Juan sorprende con diques rodeados de montaña como Cuesta del Viento, Punta Negra y Ullum, destinos que además se destacan por sus deportes náuticos y vistas únicas. Mendoza también ofrece postales ideales para escapadas outdoor en El Carrizal, Potrerillos y Los Reyunos, donde la pesca se complementa con turismo aventura y gastronomía regional.
En el norte argentino, Tucumán y Salta presentan una propuesta completamente distinta: embalses rodeados de cerros, pueblos turísticos y una fuerte identidad cultural que transforma cada salida en una experiencia integral. El Cadillal, Tafí del Valle y Cabra Corral son algunos de los destinos que cada temporada reciben visitantes de distintos puntos del país.
La Patagonia tampoco queda afuera. Puerto Madryn, Las Grutas y San Blas aparecen entre las opciones más buscadas para quienes desean combinar pesca, mar, fauna y naturaleza. Son destinos donde el aire libre y los paisajes se convierten en protagonistas absolutos de la experiencia.
La provincia de Buenos Aires continúa siendo uno de los grandes epicentros históricos de esta tradición. Lagunas, canales, arroyos y pesqueros repartidos por toda la Cuenca del Salado reúnen cada temporada a familias, aficionados y viajeros que encuentran en estos escenarios una forma simple y auténtica de disfrutar del aire libre. Lugares como Lezama, Castelli, General Belgrano y Chascomús mantienen vivo ese espíritu rutero tan asociado a las escapadas de fin de semana.
También el Río de la Plata, las escolleras de Mar del Plata y distintos muelles de la Costa Atlántica ofrecen alternativas ideales para quienes buscan experiencias urbanas o costeras sin alejarse demasiado de los grandes centros turísticos.
Para Spinit, el crecimiento del turismo outdoor refleja una tendencia cada vez más fuerte: viajeros que priorizan experiencias vinculadas a la naturaleza, el bienestar y las actividades al aire libre. En ese escenario, la temporada del pejerrey vuelve a consolidarse como mucho más que una actividad deportiva: una excusa perfecta para recorrer Argentina desde otra mirada.

