PyMEs e IA: de la confusión a la implementación real

CON MÁS DE 31.500 EMPRESAS EN RIESGO DE CIERRE EN 2026, LA IA PASÓ DE SER UNA TENDENCIA A SER UNA HERRAMIENTA DE SUPERVIVENCIA PARA LAS PYMES ARGENTINAS.

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana y pasó a ser una presión concreta sobre cada PyME. Más de 31.500 empresas argentinas podrían cerrar en 2026 —el 6,3% del total del país— y la confianza empresarial cayó del 73% al 40% en solo seis meses (IAE Business School). En ese contexto, la IA no es una variable aspiracional: es una herramienta directa de competitividad.

En la industria argentina, puede transformar hasta el 34% del tiempo de trabajo; en servicios y conocimiento, ese impacto llega al 63%. Sin embargo, el 68% de las empresas industriales todavía no realizó ninguna inversión concreta en la materia. Esa brecha es la que define quién sigue en carrera.

Errores que frenan la adopción real
El principal obstáculo no es tecnológico, sino conceptual. Cuatro patrones recurrentes sabotean los proyectos de IA en PyMEs:
• IA como decoración: Incorporar herramientas sin propósito claro. La tecnología no ordena procesos; los expone con brutal claridad cuando están mal diseñados.
• Empezar por la herramienta, no por el problema: Si no se puede explicar el desafío en una oración, no hay condiciones para implementar nada útil.
• Ignorar el reskilling: Sin desarrollo de las personas, la inversión tecnológica genera dependencia y bajo aprovechamiento. En Santex, el 92% del equipo realizó programas de reskilling en IA durante 2025.
• Subestimar la ciberseguridad: El 36% de las PyMEs industriales no tiene ninguna solución de ciberseguridad. Incorporar IA sin ese criterio amplifica los riesgos en lugar de reducirlos.

Para uno de los principales operadores logísticos de energía del país, Santex desarrolló una plataforma que consolidó la operación en un único sistema con telemetría en tiempo real. Como resultado, el tiempo de planificación diaria pasó de 7 horas 30 minutos a 3 horas 45 minutos. El equipo dejó de cargar datos para dedicarse al análisis estratégico. Ser un partner no es desarrollar el software, sino tambien acompañar a las áreas de trabajo y recursos humanos en ese proceso de upskilling de las personas para potenciarlas con el desarrollo..

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Un programa concreto para integrar IA
En Santex creamos un proceso de integración en tres fases, diseñado para PyMEs que necesitan resultados reales y medibles:
• Fase I – Divergencia: uso exploratorio. Identificar tareas repetitivas y comenzar a automatizarlas sin inversión inicial.
• Fase II – Convergencia: seleccionar un proceso con datos disponibles y resultados medibles. Validar impacto en noventa días.
• Fase III – Consolidación: la tecnología se integra al propósito del negocio. Datos ordenados, procesos estandarizados, talento potenciado —no reemplazado.

Cómo empezar hoy sin grandes inversiones
Cinco acciones concretas que cualquier PyME puede iniciar de inmediato:

• Diagnosticar qué procesos consumen más tiempo o generan más errores.
• Experimentar con herramientas disponibles (ChatGPT y similares) durante una semana, midiendo el ahorro real.
• Identificar al referente interno que ya usa IA y potenciar su rol dentro del equipo.
• Construir datos confiables antes de incorporar soluciones complejas. Sin datos ordenados, la IA no puede tomar mejores decisiones.
• Fijar una meta visible en noventa días. No en dieciocho meses.

La clave no está en automatizar todo ni en resistir el cambio, sino en construir un modelo híbrido: equipos donde la inteligencia humana y la artificial trabajen juntas. Porque la IA no transforma por sí sola: obliga a las organizaciones a mirarse, ordenarse y evolucionar. Y en ese proceso, las PyMEs que actúen con claridad van a marcar la diferencia.

Por Walter Abrigo
Socio y Director General de Santex