Norte en Línea - Valerio

"El problema en una carrera de ratones es que, aun cuando venza, continuará siendo un ratón."

Después de ganar varias competencias de tiro al blanco, el joven y presumido campeón, desafió a un maestro del Zen famoso por su habilidad como arquero. El joven demostró una habilidad técnica muy buena cuando impactó el centro del blanco en su primer intento. Su segundo tiro era igual de perfecto y dijo al anciano:

"Cuando nuestros corazones reciben mensajes de coraje, esperanza y alegría, significa que aún somos jóvenes". Cuando empezamos a ser pesimistas, dudamos de todo y de todos, significa que estamos envejeciendo."

Cuando ya iniciado el día esta mañana y repasando las hojas del recuerdo, he tomado tu foto entre mis dedos y, confieso, algo he murmurado por si hubiera un descanso en tus oídos; sólo dos o tres palabras, suficiente.

Un párroco le preguntó a un hombre por qué había dejado de asistir a los servicios religiosos. El hombre respondió: "No me trataron correctamente allí mismo". El sacerdote preguntó: "Entonces, ¿por qué no vas a casa y golpeas a tu esposa?" La persona asustada le dio al predicador una mirada que cuestionó su cordura. "Mi esposa no hizo nada contra mí", dijo. "Bueno", dijo el predicador, "¿Jesús te hizo algo?"

Como consecuencia de la invención de la pólvora, alrededor del año 1000, los chinos desarrollaron los cohetes, añadiendo así una nueva característica a los fuegos artificiales. Lamentablemente, este desarrollo también fue usado para la guerra, con el intención de quemar las ciudades enemigas. Esta forma de ataque fue conocida por los británicos cuando las tropas indias (Guerra Anglo-Mysore), bajo el Sultán Tipu, las emplearon contra ellos.

Hay un viejo dicho que formula lo siguiente: Concéntrate en el cielo y conquistarás la tierra. Concéntrate en la tierra y no conquistarás ni la tierra ni el cielo.

¡Nunca cambiaría a mis increíbles amigos, mi maravillosa vida, mi amada familia, por menos canas o por un vientre más plano! Así es que, a medida que crecí, me volví más amable, y menos crítico conmigo mismo. Me encontré conmigo mismo y me convertí en mi propio amigo.

Había una vez una hormiga y una cigarra que eran muy amigas.

Al final del servicio religioso, una niña se acercó al sacerdote y le dijo: "Te escuché decir que debemos amar a nuestros enemigos. Tengo seis años y todavía no tengo enemigos. Espero que cuando tenga siete años, tenga uno".