La restauración de los ecosistemas es fundamental para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sobre todo los relativos al cambio climático, erradicación de la pobreza, seguridad alimentaria, agua y conservación de la biodiversidad.

Los incendios especialmente grandes como el de la Amazonía, pueden liberar con rapidez enormes cantidades de dióxido de carbono y otros gases a la atmósfera elevando el calentamiento global y destruyendo parte del ozono.

El Ártico está sufriendo una situación jamás vista anteriormente. Los bosques boreales de la Tierra están ardiendo y su causa principal según la Organización Meteorológica Mundial es el calentamiento global, que en el caso de Siberia ya ha aumentado su temperatura en más de 10 grados centígrados.

Las cosas que consumimos, desde los teléfonos inteligentes, automóviles, productos de tocador y hasta ropa de marca, tienen costos que van mucho más allá del precio en una etiqueta. La producción de bienes para la exportación a menudo implica la tala indiscriminada, minería contaminante, pesca ilegal y otras actividades que causan daños, a veces irreparables, a los hábitats naturales.

Nuestro planeta afronta retos sin precedentes en relación con el medio ambiente y el clima que conjuntamente constituyen una amenaza para nuestro bienestar. Para conseguir la sostenibilidad a largo plazo, hemos de abordar el medio ambiente, el clima, la economía y la sociedad como partes inseparables de una misma entidad