La demostración empírica de lo que fue prematuramente advertido por Daniel Scioli durante el primer debate presidencial de noviembre de 2015 se ha comprobado en los hechos sin tener que azuzar alevosamente sobre sus consecuencias que son palpables hasta inclusive por los detractores de oficio.

La desazón del progresismo regional ante un posible triunfo reaccionario en Brasil nos invita a considerar similitudes y diferencias con el caso argentino.

A casi un largo año de las supuestas elecciones presidenciales el contexto expresa un profundo malestar político sobre el Gobierno – en particular en materia económica – que busca encontrar en un salto hacia adelante una salida alimentada por los fondos frescos del FMI para equilibrar las cuentas del Estado y alejar el fantasma de la cesación de pagos que ronda hace meses en el imaginario colectivo.

Los tiempos del tipo de cambio en la Argentina permiten establecer relaciones casi directas con el acontecer político que por sobremanera aparece en escena publica al ritmo del aumento en la cotización de la divisa extranjera de referencia.

Un prestigioso y Ex Director del BCRA de la ultima década nos pronostico a un grupo de allegados - hace casi 1 año - que el valor real del dolar era de 51 pesos y que dada la cotización de ese momento aconsejo comprar la divisa.

Los aportes sistémicos para la comprensión de los fenómenos del sistema capitalista no han sido en vanos si consideramos al Geógrafo inglés David Harvey.

Elecciones 2019

Luego del periodo alfonsinista y del triunfo menemista en 1989 en la localidad de Sierra Grande - con una población en su momento de 20 000 habitantes - el gobierno de aquel entonces decidió detener la actividad productiva local lo que genero una reducción a 5000 habitantes y de todas las consecuencias económicas, sociales y políticas que una política de ajuste conlleva. Sin embargo, en las elecciones de medio termino el gobierno menemista gano las elecciones allí.

La experiencia histórica de la Argentina Contemporánea indica que solo bajo gobiernos de corte progresista se ha podido avanzar sobre aquellas libertades individuales que hacen al avance conjunto de la sociedad.

La saga de los bolsos del ex funcionario Julio López arrojados a un convento y ahora los cuadernos rubricados metódicamente por ex colaboradores de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner abren un nuevo manto de sospecha sobre la clase política argentina, a lo que se suma las irregularidades del actual gobierno en materia de doble figura en el ámbito privado como el publico o la existencia de cuentas off shore y para no ir más lejos las denuncias de aportantes truchos a sus campañas políticas.

Reflexionando en voz alta con uno de mis mejores congéneres lujanenses acerca de las dificultades del desarrollo en la Argentina de las ultimas décadas, el primer análisis es que no se ha desarrollado el capitalismo en el país por lo que redunda ser un espacio pre capitalista se-mi colonial dominado por una reducida élite que ya desde la época de Marcelo T de Alvear fue renuente a la Industrializacion.