Sujetos y un más allá dentro del campo de la discapacidad

Sujetos y un más allá dentro del campo de la discapacidad
18 Jul
2017

¿Cómo construirse Un- lugar propio dentro del campo de la discapacidad cuando se piensa en un proyecto futuro?

¿Cómo pensar aquellas situaciones que se juegan a nivel psíquico desde la pareja parental durante esa construcción? Polaridades que hablan de la posibilidad de advenir o no como sujetos; pensándose desde un lugar de responsabilidad subjetiva, donde los proyectos de decidir, elegir y existir formen parte de aquel marco de realidad no solo subjetiva sino también social.

Teniendo estas preguntas como disparadores que orientan y, pensando en términos de constitución subjetiva, hablamos dentro del campo de la discapacidad de sujetos. Entenderlos y verlos en tanto sujetos nos permite pensar en un más allá; es decir, de sus deseos.

El campo del deseo nos permite ir más allá de la necesidad. Si pensamos en términos de necesidad; nos ubicamos en un campo donde no existe demanda ni deseo. La “discapacidad” queda dentro de orden de la necesidad eclipsada en sí misma, petrificada.

¿Cómo pensar un más acá o un más allá en el campo de la discapacidad dentro de las familias?
Las familias atraviesan temores, estigmas, prejuicios que deberán enfrentar y, aprender a vivir en lo cotidiano. Si bien cada familia es única y presenta su propia historia singular, se puede decir que existe algo del orden de lo inesperado que las atraviesa. Se podría pensar que esto inesperado de lo real de la discapacidad que irrumpe; presenta el estatuto de una “angustia traumática”. La misma, deja suspendida la posibilidad de significación, fracasando así la ligazón pulsión-deseo donde aparece algo del orden de lo Real, sin velo.

Suspensión de temporalidad, detención. Será necesario entonces, un segundo tiempo, de comprensión, que supone un trabajo de simbolización de aquello que quedó suspendido.
La modalidad de simbolización tendrá efectos subjetivos no sólo dentro del seno familiar sino también, en el lugar en que ese sujeto advenirá o no.... ese más allá o más acá.

Desde una perspectiva psicoanalítica, diferentes escenarios dentro del seno familiar tendrán efectos subjetivos distintos. Uno de ellos, puede ser que el niño quede cristalizado a esa discapacidad. Es decir, en términos analíticos, no pasó por la castración del significante. De esta manera, queda aceptando pasivamente el deseo de la madre, como puro objeto. En términos subjetivos, no podría hablarse aquí ni de sujeto ni de cuerpo, sino “serlo”. “Ser discapacitado” nos eclipsa en ese más acá, en el campo de la pura necesidad. En cambio, el advenir como sujetos nos ubica dentro de un campo de intercambio, de significaciones dialectizables en las que se “tiene” un cuerpo y una lógica deseante; un más allá.

Ambos escenarios darán lugar a las posibilidades o no de un proyecto personal futuro. Otorgar herramientas que acompañen, apuesten y aseguren confianza dentro del seno familiar supone que haya existido, en un segundo momento, un tiempo para poder comprender aquello de lo traumático que irrumpió con lo real de la discapacidad.

A nivel clínico, se habla de un trabajo de simbolización, lo cual supone la elaboración de un duelo dentro del seno familiar. Simbolización de ese “real”, aduelando entonces ese hijo imaginado. Sólo
así, podemos pensar dentro del campo de la discapacidad un proyecto personal para el advenimiento de un futuro. Poder acompañar como especialistas y clínicos a los padres, en la elaboración de dicho duelo y enfrentar aquellos temores y prejuicios que los inundan, permitirá un camino cuyo transitar oriente al sujeto a que despliegue sus potencialidades.

Desde el marco social, se deben romper ciertas barreras de prejuicio brindando apoyo, otorgando seguridad, confianza y autodeterminación, yendo así más allá de la discapacidad misma. Pensar en términos de sujetos permite otorgarles un sentido a su existencia y, no quedar aplastados sin posibilidad de existir por fuera de la discapacidad. Apostamos así, desde la lógica del deseo, a la construcción de un porvenir futuro.


Por Ma. Angélica Campero, psicóloga de la Fundación Río Pinturas ( www.riopinturas.org.ar ).

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