Rutina en casa: cómo sumar a los jóvenes con discapacidad a las tareas domésticas

Los jóvenes con discapacidad pueden participar en varias tareas domésticas, solamente primero debemos analizar si ellos tienen noción del peligro (si lo hubiera) y cuáles son las habilidades que pueden ir desarrollando.

Volviendo al tema del peligro, es importante asegurarse que en la tarea que les encomendamos no sufran ningún tipo de riesgo, pues esta mirada estará puesta solamente en el adulto. Una vez que esto está evaluado, podemos ver de encomendarle algunas de estas tareas:  

En la cocina, es posible que prepare algunas  viandas y ensaladas. El joven puede lavar lechugas, manzanas, cortar las distintas verduras y  las frutas  utilizando utensilios apropiados (sin filo, ni puntas peligrosas).

También pueden participar en la preparación de la merienda o desayuno. Un electrodoméstico muy útil es la tostadora que permite programar la intensidad y el tiempo. También  untan galletitas con manteca y mermeladas.

Si hay que calentar viandas o alimentos, los microondas pueden ser una buena opción, colocándolos a la altura de los jóvenes para evitar que cuando saquen las preparaciones no haya derrames. Pueden programar desde la intensidad hasta los tiempos de calentamiento. Para ayudar se pueden poner botones de colores, enseñarles cuantas veces apretar y más. Las cocinas a gas, no son convenientes, dado que la hornalla puede apagarse y causar accidentes.

El entrenamiento es el primer paso, el segundo sería monitorear estas acciones y supervisar  hasta estar seguros de la incorporación de estas tareas de manera segura. En el proceso hay que permitirles que se independicen, elijan, se equivoquen y aprendan.

Otras tareas que pueden tomar a cargo son alimentar a las mascotas, cambiar el agua de los contenedores. Es bueno que lo hagan a determinada hora,  para esto se pueden programar alarmas en relojes y celulares.

Con respecto a las compras,  los hermanos pueden ayudarlos. Por ejemplo, pueden acompañarse para ir al almacén a comprar alguna bebida y recibir asesoramiento en la elección del producto y en el manejo de dinero.

Una acción diaria y divertida es preparar la mesa: colocar el mantel o los individuales, ubicar los platos, los cubiertos. Se puede usar vajilla de melamina, vasos plásticos, incorporar las servilletas y supervisar su uso.

Por Vilma I. Insaurralde, nutricionista de la Fundación Río Pinturas ( www.riopinturas.org.ar ). 

 

Etiquetado como

Deja un comentario