Norte en Línea - Miguel Ángel Pereyra, director general de salud de San Isidro, debe renunciar

Miguel Ángel Pereyra, director general de salud de San Isidro, debe renunciar

Miguel Ángel Pereyra, director general de salud de San Isidro, debe renunciar
20 Jul
2020

Tal como fue revelado por un importante portal periodístico de la zona norte, el doctor Miguel Ángel Pereyra, Director General de Salud de San Isidro, rompió la cuarentena para reunirse con amigos en un bar de la localidad de Martínez a beber champán, como si hubiese algo para festejar.

Las imágenes que se publicaron luego de la investigación periodística son inobjetables. Pereyra trabaja coordinando equipos de atención a pacientes e incluso había participado él mismo (!) en operativos de sanitarios en el distrito. 

Un accionar de estas características de parte un funcionario del Municipio en el área de Salud en plena crisis sanitaria -cuando en San Isidro se encuentran agotadas las camas- es a todas luces inaceptable. Miguel Ángel Pereyra debe renunciar. 

Pereyra tiene un relevante rol político en el Municipio, habiendo ocupado cargos de máxima jerarquía en la cartera sanitaria. Ex concejal possista, el Director General de Salud había sido reconocido por el conductor Baby Etchecopar como un “ejemplo en tiempos de Coronavirus”. Los funcionarios del gobierno de la Ciudad que fueron descubiertos jugando al paddle, con el ex ministro de Interior nacional Rogelio Frigerio, derivó en la renuncia de todos ellos.

Pereyra no sólo ha cometido un delito, abusando de su poder de funcionario público para birlar el Aislamiento Social Obligatorio. Cabe sobre él la responsabilidad política de su accionar por partida doble: ocurre que su sector despide enfermeras en medio de una pandemia e intenta burlarse de la sociedad argumentando que no son despidos sino que son "limitaciones".  

Los trabajadores y trabajadoras de Salud de los hospitales, salitas y centros de atención del distrito (tanto provinciales como municipales) son sometidos a la precarización laboral, a los despidos, suspensiones y prácticas antisindicales, cuando se organizaron en la exigencia de las condiciones esenciales para cumplir con el trabajo de mayor exigencia en la etapa actual. 

El colapso sanitario en San Isidro es inminente, especialmente en los barrios y localidades más vulneradas, mientras el intendente Posse continúa abriendo actividades económicas.  

Con esta orientación social, en la que se privilegian los intereses privados por sobre el derecho a la salud, la pandemia se hará sentir gravemente en el distrito.

Exigimos la renuncia inmediata de Miguel Ángel Pereyra, la reincorporación inmediata de todos los trabajadores despedidos, la entrega de insumos correspondientes para los servicios de salud y el pase a planta de todos los compañeros municipales.

Por Walter Sánchez
Historiador - U.B.A.
Congresal por SUTEBA San Isidro
Partido Obrero Tendencia de San Isidro

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