La Disputa Porteña - Por Ezequiel Beer

El desarrollo de los gobiernos neoliberales locales en la ciudad de Buenos Aires durante los últimos 12 años de la mano del PRO ha dado como saldo un fuerte proceso de endeudamiento financiero, un alza excesiva de los tributos solventados por los porteños, la detención del proceso de expansión y creación de nuevas líneas de subterráneos, la falta de inversión en infraestructura educativa y hospitalaria, el auge de la construcción como fenómeno de fijación de capital excedente y no como paliativo social ante un importante porcentaje de la población que se ve empujado al arrendamiento entre otras cuestiones a saber.

La crisis de los partidos progresistas fruto de la caída del Ibarrismo en el terruño y el contraste con los gobiernos kirchneristas y el carácter no peronista de amplias franjas invitan a aventurar la construcción de un aparato político capaz de constituirse como tal y capaz de producir efectos futuros.

Es necesario construir un polo pluripartidario tal como se viene conversando entre buena parte del PJ porteño de la mano de Victor Santa Maria y el Lic Daniel Filmus, el dirigente de la CTA el economista Claudio Lozano, el legislador Gustavo Vera y el histórico integrante del Partido Socialista y fundador de la Asociación de Consumidores Libres el Dr. Hector Polino.

No solo pensar en un tiempo electoral acotado sino en un proyecto a largo plazo capaz de disputar no solo las elecciones de mediano término sino aquellas donde se pone en juego la gestión del distrito.

El oponente aparenta llega a las elecciones con un aparato binario de la mano de una candidatura oficial – todavía no defenida entre Elisa Carrio y Diego Santili – y la novedad del distrito y flamante ex embajador en los EEUU Martin Lousteau cuyo armado político se entrelaza con la UCR Porteña de la mano del ex dirigente de la UBA Emiliano Yacobitti, la sombra discreta de Enrique Coti Nosiglia y del titular del Partido Socialista porteño Roy Cortina todo bajo la sigla ECO.

El contexto de más de 1 año de gobierno nacional en manos del Ingeniero Mauricio Macri ha producido un desgaste importante en la población fruto de las políticas por el propiciadas lo que podrá incidir en la elección como así también si se visualiza una oposición clara y nítida.

La elección local se nacionaliza y en las elecciones de mediano término suele prosperar el voto opositor.

El contexto 2015 donde ECO casi se alza con la Jefatura de Gobierno es  distinto al actual y donde la aventurada gestión del Ex Embajador integrándose al oficialismo que quiso combatir puede llegar a convertirse en un obstáculo a la hora de convertirse en un oponente opositor al oficialismo y al querer el mismo capitalizar un voto de centro o de centro izquierda.

Las cosas no serán tan fáciles para el novel economista donde además llevara a la carga del pase de facturas por parte del oficialismo.

Una previsible crisis entre PRO y ECO puede dar un margen de oportunidad para otras fuerzas políticas para demostrar la convivencia en la gestión oficial y como así también en las votaciones en el palacio legislativo porteño.

No solo es gestión como ha querido bendecir el PRO sino es una cuestión de política y ha llegado el momento en  que el distrito ponga atención en el rumbo que pueda tener la ciudad.

*Ezequiel Beer. Geógrafo UBA. Analista Político

 

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