Colaborar en el aula para vivir la democracia del siglo XXI

Colaborar en el aula para vivir la democracia del siglo XXI
13 Sep
2018

¿Cómo viven el sistema democrático las nuevas generaciones? Al tomar los indicadores tradicionales, las respuestas son alarmantes. Pareciera que la apatía, la abstención electoral y el desinterés son características de la juventud.

Pero en vez de quedarnos con los parámetros clásicos – y muchas veces obsoletos –, vale la pena indagar en otras variables que nos ayuden a comprender las formas en que los jóvenes viven y sienten la democracia.


En su gran mayoría, los estudiantes del nuevo milenio son plenamente conscientes de sus derechos y libertades ciudadanas, los cuales defienden y argumentan tanto en el hogar como en el aula. Y aunque muchos adultos esperan que esta misma conciencia exista respecto a los deberes, el conocimiento que los jóvenes tienen de sus derechos constituye un gran punto de partida.


Las nuevas generaciones viven en un mundo interconectado, en el que el acceso a la información es expedito y diverso. Que los jóvenes no utilicen medios tradicionales y formales no implica que estén desinformados. Esto también es un indicador positivo, especialmente si se consideran adicionalmente los espacios de debate e interacción que se vinculan a los nuevos canales de difusión.


Sin embargo, la incorporación de prácticas novedosas a la convivencia en sistemas democráticos es insuficiente para asegurar la participación y representación de las generaciones actuales en el debate y la toma de decisiones sociales y políticas.


Probablemente, el desafío más importante de la formación ciudadana para la democracia del siglo XXI se relaciona con la educación para la participación y la colaboración. En esta tarea, el rol de la escuela es insustituible.


Aprender colaborando y participando no es únicamente una moción didáctica para ejercer en el aula. Se trata de generar espacios con oportunidades de experimentar la interacción social desde otra perspectiva. Nuestra experiencia apoyando la innovación dentro del aula nos demuestra que cuando los alumnos aportan a la resolución de un problema matemático, por ejemplo, no sólo están adquiriendo un conocimiento de manera significa: están aprendiendo a debatir, argumentar y llegar a un consenso con los demás.


La democracia se celebra fortaleciéndola y buscando estrategias para mantenerla vigente y pertinente. En esta tarea, la colaboración en el aula puede marcar una diferencia fundamental.


Por Hugo Martínez, profesor y Director Pedagógico en Colegium

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