Imprimir esta página

Censuran a Vera Jarach, Madre de Plaza de Mayo, en el Nacional de San Isidro

Donde no tenía ni podía pasar, pasó. El último 4 de julio la comunidad educativa de la Secundaria 8 de San Isidro (el Nacional) fue anoticiada de que no podía realizarse una jornada de conversación con Vera Jarach, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora (su hija Franca fue asesinada en un vuelo de la muerte, tras su paso por la ESMA) y sobreviviente, además, del holocausto.

La charla con estudiantes y docentes, enmarcada en un proyecto pedagógico presentado a reglamentación por la docente a cargo, fue suspendida sin mediar explicación por inspección y las autoridades de la escuela. La medida no resulta tan arbitraria cuando se la contrasta con declaraciones de funcionarios de la alianza Cambiemos que pretenden imponer una relativización del horror y el genocidio de la última dictadura cívico-militar.


La grave actitud negacionista no aparece aislada; se inscribe en un intento de disciplinamiento de una comunidad que viene desarrollando hace más de veinte años incansables luchas contra las reformas educativas y el desmonte de los contenidos pedagógicos de calidad. El año pasado, a tono con los debates que miles de mujeres, trabajadores y jóvenes daban en el país por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, estas mismas autoridades no dudaron en llamar a la policía para evitar la permanencia de los jóvenes en su reclamo por la aprobación de la ley, desatando un hecho vergonzoso de represión.


La persecución de activistas docentes y estudiantiles tanto como medidas de tipo reaccionaria -como prohibir el uso de lenguaje inclusivo u ordenar sin distinción de género los registros institucionales- son parte de una ofensiva contra la tradición democrática que el “Nacio” cultivó con generaciones sucesivas de lo mejor del activismo docente y estudiantil: pretende coartar la organización contra la avanzada (contra)reformista que busca precarizar, sin más, el proyecto educativo de la escuela.


En un comunicado, los compañeros y compañeras docentes del cuerpo de delegados señalaron: “Nos resulta sumamente preocupante las constantes trabas burocráticas que se les pone desde dirección e inspección a proyectos como este (…): son decisiones ajenas al espíritu democrático y que atentan con la pluralidad de ideas”. El apoyo se hizo escuchar y una gran cantidad de organismos de Derechos Humanos, sindicatos, medios y organizaciones educativas y políticas hicieron llegar su solidaridad.


Exigimos la inmediata restitución de la convocatoria, que podrá ser acompañada de una gran jornada de solidaridad con la Secundaria 8, ampliándola, como las explicaciones urgentes por parte de las autoridades responsables de este atropello a la memoria de los pueblos y la educación pública de calidad, por escrito y de manera pública al conjunto de la comunidad educativa de San Isidro. Hacemos llegar nuestra solidaridad a toda la comunidad educativa del “Nacio”.


Por Margarita Cuellar y Federico Cano

Etiquetado como