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Eso que guardamos en los bolsillos

Eso que guardamos en los bolsillos
07 Feb
2020

Un hermano se levantó y dijo a todos en la iglesia: "Tengo dos noticias para todos, una buena y otra mala. La buena noticia es que tenemos suficiente dinero para renovar el templo y construir la sala de enseñanza de la Biblia".

Todos aplaudieron la maravillosa noticia. Después del aplauso, el hermano continuó: "La mala noticia es que todo el dinero todavía está en los bolsillos de los hermanos".


Es muy común escuchar, en las Conferencias de Misiones, que hubo muchos más misioneros en el pasado, especialmente en los siglos XVIII y XIX, que en la actualidad. Se dice que los hombres de Dios fueron mucho más dedicados y comprometidos que los de hoy. Que había mucha más aceptación de la palabra de lo que ocurre hoy.


Creo que es cierto, al menos en parte. Lo que ha cambiado no es el amor de los hombres por las misiones, sino el amor de la iglesia por los misioneros. y; ¡Tenemos la culpa! Gastamos mucho dinero en caminatas, fiestas, ropa y todo lo demás para nuestro propio interés, que hacerlo para la obra del Señor.


Gastamos hasta 1.000 para comer un asador o más para ir a un restaurante de calidad; pero no tenemos la misma generosidad para ofrendar en una reunión dominical, de modo que hombres y mujeres, que dejan sus vidas personales en busca de los perdidos, según lo mandamiento del Señor, tengan una vida digna mientras trabajan con determinación y sacrificio en las misiones.


Sí, tenemos la culpa de no tener muchos más misioneros en el campo.


Nuestros intereses personales nos darán una vida cómoda por un tiempo, pero aquellos que se salvende la muerte espiritual y eterna disfrutarán de su bendición para siempre.


¿Cuánto tiempo aceptaremos ser culpables sin hacer nada por las misiones?


Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un saludo, y mi deseo de que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha prosperidad.


Claudio Valerio

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