Norte en Línea - El Centro Integrador Comunitario de Lubo es el “corazón” del barrio

El Centro Integrador Comunitario de Lubo es el “corazón” del barrio

Conocido por muchos vecinos como “el hospitalito”, reúne a médicos especialistas y profesionales de distintas áreas. Todos ellos subrayan el valor de conocer a la población para brindar una mejor atención.

Lograr un sentido de pertenencia con un lugar no siempre es fácil. Sin embargo, un equipo de médicos especialistas y profesionales de distintas áreas lo consiguió a base de calidez en la atención y, sobre todo, mucho compromiso.

En el Centro Integrador Comunitario (CIC) de Lubo, donde funciona el Centro de Atención Primaria para la Salud (CAPS), muchos vecinos sienten el confort de acceder a prestaciones sanitarias de excelencia. "Todos los CAPS dependen de la Secretaría de Salud del Municipio y a través de la Dirección de Salud Comunitaria trabajamos todos los días para fortalecerlos y mejorar la atención, ya que para el intendente Sebastián Abella es primordial que los vecinos de los barrios accedan a las prestaciones cerca de sus hogares", explicó el secretario de Salud, Ernesto Meiraldi.

En el lugar, que atiende de lunes a viernes de 8 a 17 y los sábados de 8 a 11, los vecinos acceden a diversas especialidades.

"Allí pueden realizar consultas de odontología, medicina clínica, obstetricia, fonoaudiología, infectología, ginecología, nutrición, medicina generalista, terapista ocupacional, psicología y neurología infantil", detalló la directora de Salud Comunitaria del Municipio, Eleonora Penovi.

Además, se realizan ecografías y extracciones de sangre para análisis de laboratorio.

“Por lo general, los turnos se otorgan el mismo día, pero también hay otras especialidades que requieren de programación previa. Esos mismos turnos se otorgan acá también”, explicó la enfermera Nora Salvi.

En tanto que, la obstetra Gisela Prelat destacó que al CIC no solo llegan vecinos del barrio Lubo sino que dado la complejidad de los servicios que se prestan “desde otros barrios cuando no encuentran turnos en el Hospital se acercan acá”.

Destacando el valor de la descentralización de la salud, Prelat mencionó también que “con colaboración de la empleada administrativa los vecinos también obtienen desde el CIC turno para diversas especialidades del Hospital Municipal”.

Tanto Salvi como Prelat coincidieron en el valor de que “cada centro de salud cuente con un referente” asegurando que “permite conocer a la población”.

En este sentido, ambas coincidieron en ponderar el valor de la cercanía. “Después de tanto tiempo de trabajar en un mismo lugar, sabemos incluso la historia familiar del paciente”, comentaron.

En los CAPS se detectan cosas que en una guardia no se puede. El médico conoce al paciente y la familia por lo que, en muchos casos, puede descubrir alguna patología a partir de los antecedentes.

“Con la incorporación de trabajadoras sociales podemos realizar un seguimiento de cada paciente. Esto nos permite, recaptar a la población que no va al hospital o que no asiste aquí. Con su colaboración, los volvemos a integrar al centro de salud para que continúe el tratamiento o los controles”, comentó Prelat.

En tanto que, la enfermera Salvi subrayó que “hay pacientes que son muy reticentes al tratamiento. El trabajador social tiene un rol muy importante para revertir esa situación”.

Además de estas prestaciones, el CIC adhiere a los programas PROTEGER (para fortalecer la prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles), Salud Sexual y Procreación Responsable (entrega de anticonceptivos y asistencia en la temática), Sumar (brinda cobertura a las personas que no tienen obra social ni prepaga), Remediar (provee gratuitamente medicamentos esenciales), PROMIN -Materno Infantil y Nutrición- (provisión de medicamentos, leche fortificada e insumos).

En el marco del programa PROTEGER, el CAPS adquirió recientemente aires acondicionados para cada uno de los consultorios y dos nuevas balanzas. Una de ellas, apta para el pesaje de hasta 200 k. Se trata del único centro que cuenta con una de estas características.

También, los días jueves -de 10 a 12.30- se dicta el Taller de Juegoteca donde los niños de 5 a 12 comparten actividades con un equipo interdisciplinario.


“A través del juego, los profesionales podemos observar el comportamiento del niño, el vínculo social, las problemáticas y aspectos vinculados al desarrollo. Luego, se deriva con el profesional correspondiente”, explicó Prelat.

Nora y Gisela expresaron un sentimiento que comparten con el resto de los colegas, “el CIC es como una segunda casa por la cantidad de tiempo que se comparte”.

El vínculo cotidiano, el compromiso con el paciente e incluso el afecto son claves para que los vecinos puedan encontrar en “el hospitalito” una atención médica de excelencia.

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