Riego por goteo para cuidar la huerta sin desperdiciar agua

Lo hacen en espacio comunitario del Programa ProHuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación –MDS– INTA AMBA) de Villa Maipú, San Martín. Lograron cosechar un zapallito gigante. Las protagonistas son sólo mujeres.

Mucho se recuerda aquel refrán de “La gota que rebalsó el vaso”, en este caso esa misma gota es la que produce excelente frutas y verduras en Villa Maipú, partido de San Martín. Puntualmente en el predio municipal llamado "Fábrica de Oportunidades", allí un grupo de mujeres producen en el marco del Programa Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación –MDS– INTA AMBA).


Alejandra Lara, técnica del INTA San Martín (AMBA), explica que la huerta nació hace un año con un grupo de cooperativistas de Argentina Trabaja: “Ellas se capacitaron para organizar la huerta comunitaria y cultivar frutas y verduras que llevan a sus casas. A través de ProHuerta se instaló un sistema de riego por goteo para cuidar mejor la cosecha sin desperdiciar agua”.


“El proyecto –precisa Lara– se desarrolla en un predio municipal que se llama "Fábrica de Oportunidades". Este proyecto especial de Prohuerta y MDSN fue llevado a cabo articuladamente con la Dirección General de Economía Social y Solidaria de la Municipalidad de San Martin.”


Francisco Pescio, coordinador del Programa ProHuerta AMBA – Delta, destaca que se trata de “un importante trabajo para el fortalecimiento de la Agricultura Urbana del AMBA para lograr alimentos frescos de calidad, producidos en las cercanías”.


El riego por goteo se realizó mediante un proyecto ProHuerta de Acceso al agua para uso integral. Empezamos sin nada, cosechamos tomate, frutilla, albahaca, tenemos de todo; "ya estamos terminando la temporada primavera verano para comenzar en febrero con toda la siembra de otoño invierno”, coincidieron las huerteras Mariana y Viviana.


Lara agrega que esta propuesta de riego es un cambio ya que “a través de este sistema de riego por goteo se facilitan las tareas de mantenimiento, se cuida mucho el recurso suelo, se disminuye la erosión y también hay aportes en cuanto a la economía del agua”.


En este contexto nació en la huerta un zapallito gigante. Según las protagonistas lo miraban y no lo podían creer. Para ellas se trata de una obra de arte: con este zapallito se hacen dos o tres tartas completas, dicen con orgullo y sin exagerar.

 


Útiles

Las mujeres cooperativistas subrayan que inicialmente era un tema de mucha preocupación el riego pero ahora con este sistema por goteo están mucho más tranquilas.


Las verduras que siembran las reparten para llevar a sus hogares y compartir con la familia. “Antes lo comprábamos en una verdulería, ahora conocemos cómo hacerlo nosotros mismo. La huerta nos saca de la depresión, te quita la ansiedad porque nos sentimos útiles”, acuerdan.

 

Por Federico Gaston GUERRA

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