La huerta, ese espacio que cosecha redes sociales

La huerta, ese espacio que cosecha redes sociales
25 Oct
2019

En Campana el INTA AMBA junto con el Programa ProHuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación / INTA) avanza en un proyecto en articulación con organizaciones, escuelas y vecinos, que incluye desde actividades en comedores comunitarios hasta la producción de hortalizas y granja. El rol clave de las mujeres.

“Trabajamos en el proyecto de huerta desde hace 5 años. Lo que más me gusta del trabajo es el compañerismo que tenemos junto con el trabajo que realizamos ya que nos lleva mucho sacrificio y tiempo construir todo esto: era un lugar que se anegaba y luego de mucha lucha pudimos rellenar para hacer la huerta”, cuenta Emilce referente del Programa Hacemos Futuro (ex Argentina Trabaja) en el Barrio San Cayetano de Campana. Ella junto con otras mujeres es parte esencial de una articulación que cada semana alimenta a más 40 niños que asisten al merendero (lunes, miércoles y viernes) y al comedor (los sábados). Allí el Programa ProHuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación /INTA) junto con el INTA AMBA brinda capacitaciones y semillas, abono y pollitos con su alimento.


“El INTA –afirma Emilce- juega un rol muy importante en nuestras vidas, en nuestro proyecto y en nuestro barrio ya que se están haciendo muchas huertas. La articulación que tenemos es muy rescatable. Anhelamos con nuestras compañeras mejorar nuestra calidad de vida, ser más visibles para la sociedad. Apostamos a que cada día este espacio esté más verde y cada compañera pueda seguir llevándose una verdura a su casa, esa que trabajamos con nuestras manos y con nuestro sacrificio. Por eso apostamos a un muy buen futuro.”


A las actividades con la huerta, este año se sumó el trabajo conjunto que realizan en lombricultura junto con asociación civil “De Puertas Abiertas al Trabajo Solidario”, “Honrar la Vida” que es un centro de rehabilitación de adicciones, escuelas y vecinos de los barrios San Cayetano, Lugo y San Felipe de Campana. Aquí el INTA AMBA a través del programa Programa ProHuerta (MSyDSN/INTA) aporta capacitación técnica y algunos insumos y herramientas necesarias para la producción.


El trabajo conjunto en el barrio se encamina a una nueva etapa. Además de la huerta y la producción de huevos, los distintos actores impulsan la capacitación en lombricultura a los vecinos promoviendo la cría de lombrices, la fabricación de humus y lombricompuesto.


Para esto “acá en el Barrio San Cayetano nos encontramos con el INTA y el Programa ProHuerta (MSyDSN/INTA) y articulamos con una organización que se llama Honrar la Vida, con el Movimiento Evita y con una escuela primaria que se sumó a un proyecto”, explica Ines Peire, integrante de la Asociación Civil De Puertas Abiertas que trabaja desde 2014 junto al INTA Campana en el Barrio San Cayetano. Luego Peire reflexionó sobre el rol de los facilitadores “son clave para que las propuestas sean sustentables en el tiempo para que se logre el resultado final; hoy los proyectos de huertas agroecológicas y alimentos tienen muchas oportunidades para crecer”.


A pulmón
En esta línea de tarea colectiva Emilce explica el destino de los alimentos de la huerta: “Los repartimos entre todas las compañeras que trabajan, además parte de lo que cosechamos va para el merendero y comedor que tenemos en este lugar. En el merendero trabajan 5 mujeres y los sábados rotamos para que no se haga tan rutinaria la tarea. En la huerta colaboran unas 23. Otras 6 compañeras se dedican a las bolsas comunitarias. Luego hay otro equipo que sale y vende en la calle verduras. En su mayoría son mujeres. Completan unas 41”.


“También tenemos cría de pollitos bebé, luego el INTA los busca y los lleva para comedores o familias que los necesita que ayuda con el sustento de huevos, también. Somos mayoría mujeres porque nuestra capacidad de trabajo es la misma que la de un hombre: nosotras podemos realizar un contrapiso, hacemos una huerta y hasta construimos a pulmón el merendero y trabajamos para comprar los tirantes, las chapas”, completa.


Las semillas se multiplican en acciones que como una pieza de rompecabezas se unen para ir formando una imagen más acabada de la solidaridad y los lazos sociales. Es así que Valeria Fernández de la Asociación Civil De Puertas Abiertas al Trabajo Solidario cuenta que su labor en el programa de fortalecimiento laboral que llevan adelante es acompañar a quienes necesiten trabajar por su cuenta para generar los ingresos básicos para llevar a su familia.


Desde la asociación se otorgan pequeños créditos que posibilitan la compra de una herramienta, un insumo, una mercadería para iniciar o para fortalecer los emprendimientos laborales de los vecinos.


“Trabajamos en capacitación, en autogestión de esos trabajos, de esos emprendimientos: proponemos y provocamos reuniones de los distintos emprendedores en grupo donde cada integrante no sólo se lleva conocimientos sino aporta su saber y sus experiencias y talentos. Así se forma la red entre todos”, explica Fernández.


A partir del trabajo conjunto entre las distintas instituciones y organizaciones, nació la propuesta de trabajo para la elaboración de lombricompuesto como una forma de generar nuevas y genuinas fuentes de trabajo para familias.


También acompañan estas acciones las Escuela N°19 del Barrio San Cayetano, la Escuela Primaria del Barrio Lugo y la Escuela Primaria del Barrio San Felipe. Su tarea es recolectar los residuos orgánicos que serán los insumos necesarios para que las lombrices se alimenten.


En los Barrios San Cayetano, Lugo y San Felipe hay un grupo de vecinos que participan. Y la institución Honrar La Vida participa en la confección de los cajones para la cría de lombrices. Nuestro trabajo es de facilitadores para que las propuestas sean sustentables en el tiempo para que se logre el resultado final.


Mujeres
Las mujeres en estos barrios ganan un protagonismo clave y Emilce lo puntualiza: “En suma las mujeres fuimos ganando la calle, nos fuimos empoderando. Acá las mujeres son, en muchos casos, jefes de familia. Las compañeras aquí hacen muchas tareas y trabajan las cuatro horas que nos pide el Plan. Por eso somos el sostén de muchas familias. Está a la vista que no sólo estamos para criar nuestros hijos o para limpiar la casa, también estamos para aportar un sueldo. Acá muchas chicas son mamás solteras y además de trabajar están completando sus estudios”.


Este colectivo de trabajo cotidiano tiene muchos obstáculos para superar cada día pero se unen en un lema: Solos vamos rápidos pero juntos vamos más lejos. Sin dudas hoy los proyectos de huertas agroecológicas y alimentos le brindan nuevas oportunidades para crecer.


Por: Federico Gaston GUERRA, Gabriela Rita GARCIA

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