Norte en Línea - Asseff

El Preámbulo de nuestra Constitución es la síntesis del programa de la nación. En doce breves renglones nos dice y le comunica al mundo para qué nos unimos y formamos un Estado-Nación.

Lamentablemente para el país, la coalición gobernante accedió al poder sin un plan. Apenas estaban en claro en desmontar el sistema de controles republicanos o encapsularlos con miras al pacto de impunidad que celebró el binomio triunfante.

El país necesita moderación. Nada que ver con tibieza. Sí, con el equilibrio que debe poseer un dirigente. Todos los dirigentes. Por eso el título consigna ‘planeros’ y no vagos.

En declaraciones a FM Humahuaca el diputado nacional Alberto Asseff -Juntos por el Cambio - crítico a su colega y compañero del Interbloque Alfredo Cornejo por sus dichos acerca de la “independencia” de Mendoza.

¿Más Estado?

Existe una generalizada coincidencia en que la incertidumbre agrega mucho más que sal y pimienta al cuadro de situación conplejísimo que sobrellevamos.

Exprópiese

Inocultable, la protesta del Día de la Bandera exteriorizó un extendido disconformismo. Caben variopintas interpretaciones, pero se identifica un denominador común: la propiedad privada es el límite, porque si se lo traspasa perderemos la libertad.

El presidente dijo que “tiene un plan, pero es secreto”. Triplemente inédito. El carácter arcano, la ausencia de planificación – tan cara al fundador del justicialismo, más allá de su real efectividad – y el prematuro desgaste – que despilfarra ese tiempo de ‘oro’ que son los primeros cien días de gobierno- del flamante jefe del Estado.

El diputado nacional de Unir-Juntos por el Cambio, Alberto Asseff, declaró esta mañana en un reportaje que le hiciera una radio de Humahuaca que “desconfiamos de la reforma judicial que impulsa el oficialismo a pesar de que sabemos que la Justicia necesita cirugía mayor.

Nuestros males llevan noventa años. Ciertamente con vaivenes. Con escasos esplendores y muchos lapsos grises, espantosamente mediocres, decadentes, por momentos literalmente oscuros. Identificar las causas no es simple.

Todo el país aceptó el decreto de aislamiento preventivo y obligatorio que empezó a regir el lejano 20 de marzo, hace más de setenta días. El temor al ‘enemigo invisible’ no nos hizo dudar. Debíamos enfrentarlo con una decisión excepcional y rápida.