Norte en Línea - Ley de Teletrabajo, la reconfiguración de espacios laborales y las claves de la normalidad que se viene

Ley de Teletrabajo, la reconfiguración de espacios laborales y las claves de la normalidad que se viene

Ley de Teletrabajo, la reconfiguración de espacios laborales y las claves de la normalidad que se viene
30 Sep
2021

Fabio Boggino, fundador de Jobing Consultores; Diego Nunes, abogado en Estudio Nunes y Asociados y Pablo Di Filippo, CEO y Cofundador de benomad, dan su mirada sobre este “cambio en el cambio” que marcará un antes y un después en las relaciones laborales.

Un nuevo contexto pospandémico, las nuevas tendencias y la puesta en práctica masiva de la Ley de Teletrabajo aprobada en 2020 serán parte de las coordenadas claves dentro de las cuales se moverá el teletrabajo en la Argentina.


“El teletrabajo en la Argentina venía creciendo a una tasa del 10% anual antes de la pandemia. La pandemia nos llevó a todos a una teleurgencia, que no es lo mismo que teletrabajo: lo único en lo que se parece la teleurgencia al teletrabajo es que no vamos a la oficina”, introduce Fabio Boggino, fundador de Jobing Consultores, firma especializada en consultoría e implementación de teletrabajo en organizaciones.


Boggino, quien también es fundador de workON Global, la APP que funciona como un marketplace de empleo en tiempo real, explica que “la teleurgencia tiene foco en la salud; el teletrabajo tiene foco, además, en la productividad”.

En ese contexto, el futuro del teletrabajo estará asociado a tres palabras: “Prevención, capacitación e instrumentación” serán, según Diego Nunes, abogado en Estudio Nunes y Asociados, las claves de cualquier estrategia en la que apoyarse para implementar procesos basados, en forma total o parcial, en trabajo remoto.


“La Ley de Teletrabajo implica un régimen muy distinto al que existía antes de la pandemia, que podríamos definir como de emergencia por el contexto de las restricciones”, confirma Nunes y propone: “El primer paso es informarse del régimen que se encuentra vigente desde el 1 de abril, luego preparar una política desde RR.HH., validarla con los asesores legales y presentar al Directorio ventajas y desventajas de este nuevo esquema de trabajo”.


En Estudio Nunes recomiendan “tener reglamentos sobre el ejercicio general del teletrabajo y condiciones particulares firmadas en un contrato de teletrabajo específico con el trabajador. En todo momento que vayamos a tener una prestación remota, es importante elaborar el contrato con la Ley de Teletrabajo a la vista”.


La recomendación de ser puntillosos con la ley es un indicador del carácter disruptivo que tiene o puede tener la masificación del teletrabajo aún en condiciones no pandémicas. “Evolucionamos una década en un año y medio”, subraya Boggino, quien prevé que el teletrabajo post pandemia “nos encontrará con un sistema híbrido, donde iremos dos o tres días por semana a la oficina y otros teletrabajaremos en distintos espacios”.


Boggino piensa que, en este escenario, la variable de asignación y desasignación va a ser la productiva. “Si sos productivo, tendrás más días de teletrabajo, porque solamente la presencialidad es internalizadora de conceptos y aprendizajes. Considerando las tareas, no todas son teletrabajables. Habilidades de las personas para teletrabajar, voluntad y características de las tareas: en esa combinación debería estar la información para que las empresas decidan quiénes van a teletrabajar y cuántos días”.


“Esta teleurgencia nos ha dejado claro que no todos podemos ser productivos en casa. Menos aún cuando uno está preocupado por su salud y la de sus seres queridos y además de intentar ser productivo en su casa tiene que ser docente por homeschooling de los chicos, niñero, entre otras cosas”, advierte.


“Los casi 15 meses de “home office forzado”, generaron desgaste en los colaboradores y está impulsando, principalmente a los heads de CCHH y a las direcciones de Operaciones, a buscar iniciativas innovadoras”, advierte Pablo Di Filippo, CEO y Cofundador de benomad, una plataforma que permite a empresas y profesionales encontrar lugares premium adecuados para trabajar fuera de la oficina


Y explica: “Quieren llegar a un equilibrio justo entre la reducción de costos que plantea la disminución de mt2 de oficinas y el cuidado de sus equipos bajo esquemas laborales seguros, flexibles y acordes a este nuevo mundo del trabajo”.


En este contexto, se abre paso la figura de un 'tercer lugar', que no sea la oficina de siempre pero tampoco la vivienda familiar. Se busca una alternativa para superar, sin retornar al ahora `viejo´ espacio laboral, toda una serie de problemas asociados al desempeño de las tareas desde el hogar.


Problemas de conectividad, falta de espacios adecuados y la desacostumbrada coexistencia de las rutinas familiares con las laborales le ponen límite al establecimiento de un teletrabajo indefinido desde casa y la pregunta es cómo resolver esto en forma creativa, es decir sin retornar al status quo anterior.


Hoy, más que nunca, la tendencia hacia el desplazamiento de la centralidad de la oficina como espacio de trabajo trasciende la pandemia. Según el INDEC, de un total de 11,7 millones de trabajadores cubiertos por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), entre 3,1 y 3,3 millones se dedican a actividades que podrían ser realizadas desde el hogar. Así, más del 25% de los trabajadores podrían trabajar remoto.


“Esto explica el fuerte aumento, sobre todo desde mediados de este año, de las consultas desde el mundo corporativo que indagan sobre esta nueva tendencia que utiliza terceros espacios para colocar a los equipos de trabajo”, Di Filippo, y agrega: “benomad llega a través de una APP permitiendo, fácilmente, geolocalizar restaurantes, hoteles, librerías y cafés, entre otros lugares. Así pues, estos nuevos espacios de trabajo en red con excelente conectividad WiFi, son percibidos como una evolución del modelo del coworking y una solución práctica para las empresas y sus equipos de trabajo. En benomad encuentran algo todavía más flexible, ubicuo y con más amenities, que vaya al encuentro del colaborador”.


“Estamos en una transformación cultural aún. Las empresas son personas que se comunican a través de un objetivo, la empresa no es un edificio. Hoy ´me voy a trabajar´ es generar valor y se puede generar valor desde cualquier lugar. Sin embargo, muchas empresas siguen prefiriendo a los colaboradores que viven cerca, es cierto; vivir cerca es una ventaja para la empresa porque asegura presentismo y puntualidad y al colaborador también lo fideliza”, suma Boggino.


El éxito del teletrabajo se juega, para el CEO de benomad, en que los actores experimenten y perciban las ventajas de este tipo de soluciones. “La primera y principal pasa por adecuarse a esquemas de trabajo donde la “experiencia” de los colaboradores ocupa un lugar central y no secundario como hasta ahora”.


“La clave de los terceros lugares es que son ellos, los colaboradores, quienes eligen cómo, cuándo y dónde del lugar de trabajo. Se trata de que las empresas les ofrezcan la posibilidad concreta de elegir espacios cercanos a su realidad diaria”, precisa Di Filippo.


Y agrega: “No solo para evitar horas de tránsito y tanto consumo improductivo del tiempo para desplazarse, sino también para que las personas no se desarraiguen de sus ámbitos más cercanos. Partimos de la base de que, en general, uno elige dónde vivir en función de una idea de calidad de vida, pero no elige necesariamente donde trabajar aunque sí en qué, y muchas veces ambas cosas están en tensión. Ahora es posible conciliar esos aspectos tan centrales de la calidad de vida”.


En línea con esto, Nunes sostiene que “el balance entre trabajo presencial y remoto es muy personal. Hay trabajadores que prefieren trabajar desde su hogar y otros que no se pueden concentrar por la convivencia con personas que no están trabajando necesariamente al mismo tiempo. Es uno de los puntos a analizar a la hora de definir un puesto y hacer una búsqueda, pero lo que sí podemos adelantar es que el trabajo por objetivos y la flexibilidad en el cumplimiento de la jornada son bien recibidos por los trabajadores”.

Boggino confirma: “El modelo exitoso es cuando pasamos del control de horario en la oficina a una cultura de control de objetivos no importa dónde ni cuándo. Ahí, el horario para lo único que nos sirve es por una cuestión de salud, para que las personas no trabajen más horas de las que deben teletrabajar. Tener en cuenta el horario para el tope. Home office es sólo una de las posibilidades del teletrabajo. Creo que vamos a tener un teletrabajador móvil: quizás comience su jornada en su casa, pero para las tareas de alta concentración muchas veces su casa no es el mejor lugar para ser productivo y va a tener que ir en búsqueda de un entorno colaborativo y productivo”.

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