¿Y si hice todo bien? ¿Aún así puedo tener un hijo con patologías alimentarias?

¿Y si hice todo bien? ¿Aún así puedo tener un hijo con patologías alimentarias?
02 Feb
2018

Esta es una pregunta que muchas veces nos encontramos en el consultorio. Los padres piensan que tal vez fueron sus acciones las que desencadenan una patología alimentaria en sus hijos. La respuesta a la pregunta es sí, y para entender cómo es que a pesar de "haber hecho todo bien" pueden estar frente a un joven que presente patología alimentaria es necesario conocer en más en profundidad esta enfermedad.

No son los padres quienes producen las patologías, sus orígenes son en un 40% genética y en un 60% producto de la cultura en la que vivimos. La deificación del ser delgado es una constante en nuestra sociedad y los chicos transitan esto como algo natural. Es cierto también que no todas las chicas se enferman, enferman quienes son vulnerables.

 

El 100% de las chicas de 13 años manifiestan estar disconformes con su cuerpo y muchas de ellas se proponenen "estar a dieta" para alcanzar un cuerpo que las satisfaga. El 90% de estas chicas a la semana se olvidan de la dieta y vuelven a comer lo que necesitan para crecer, pero hay una porción que no deja la dieta, que antepone el deseo de ser delgada a las ganas de comer y es capaz de soportar el sufrimiento del hambre.

 

¿Qué hace que un chico sea vulnerable? Son chicos que tienen dificultad en lo social, tienen baja autoestima, les uesta relacionarse con los otros, tienen poca empatía. Esto se ve en distintas poblaciones: están las chicas perfeccionistas, abanderadas de escuela muchas de ellas, se matan para sacarse un 10 y allí ya se empieza a ver lo necesitadas que están de ser confirmadas.

 

También están las niñas que cambian constantemente de estado de ánimo y se equivocan por impulsivas, estas chicas muchas veces luego se arrepienten y allí se muestra que no pueden pensar antes de actuar, que son puro impulso.

 

Esas son las chicas que pueden enfermar, esto no tiene que ver con la cultura familiar ni con la crianza, está relacionado con las dificultades de inscribirse ne el mundo de los adolescentes y sus exigencias tan particulares. Si las condiciones de sociabilizar no están dadas, se fracasa frente a esas exigencias y allí es donde aparecen los síntomas y la idea de que "si yo fuera flaca, sería exitosa". Frente a todo lo que está fuera de control, la dieta parece ser algo controlable y allí aparecen los grupos ANA o MIA, tan al acceso para los adolescentes. La mayoría de las chicas que llegan al tratamiento estuvieron en contacto con estos grupos.

 

Por eso como padres, es necesario controlar los consumos de Internet, teniendo en cuenta que detectar a tiempo puede evitar que alguien caiga en problemas. Identificar cuando estamos frente a niños perfecionistas, son maníacos del orden y la limpieza y que se alejan de sus amigos para centrarse en sí mismo. También estar frente a niños que nunca están conformes, que tienen rabietas, que son impulsivos.

 

Durante muchos años de estudios hemos visto que estos casos se dan en todo tipo de familias: ensambladas, uniparentales, familias habituales, no se trata de un patrón en la familia.Descorrer el velo de la patología alimentaria es eso: el error es tratarlo a través de la comida. La enfermedad se trata de miedo a crecer, del miedo a vivir, de las responsabilidades. Al sincerar esos miedos los pacientes empiezan a alentarse para crecer y por eso trabajar en grupo es fundamental.

 

Por Dra. Mabel Bello (Matrícula: 36.440.), Asesora Médica de ALUBA ( www.aluba.org.ar ).

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