Durante muchos años, aquellos que se conocían mediante Internet solían tomar recaudos para que su entorno no supiera el origen de su amor. Es que vincularse online estaba teñido de prejuicios y era visto socialmente como un sinónimo de “desesperación”.

Comenzó un nuevo año y, con él, un listado de propósitos de cambio y superación. Seguramente, entre ellos, el de hacer dieta, si no para bajar esos kilos de más que hemos ganado en las fiestas, para desintoxicar el organismo. En 2018 te propongo otro tipo de dieta, que quizás requiera más voluntad que la antes descripta: la digital.

¿Fuiste al supermercado alguna vez sin un listado detallado de lo que tenías que comprar? Es probable que hayas llegado a casa con muchos productos innecesarios y habiendo olvidado los de primera necesidad. Del mismo modo funciona lo que se pide al Universo. Cuando no tenemos en claro lo que necesitamos, terminamos “comprando” sin pensar. La regla también aplica al amor.

¿Eres de los creen que nadie hace las cosas como tú? ¿Sientes que puedes con todo y que no necesitas de nadie? ¿Te crees en poder de la verdad? Si la respuesta en cualquiera de estos casos es afirmativa, es probable que tu pareja ya te haya pasado factura, diciéndote que lo/a anulas. El tema es qué haces con eso. Si tu reflexión es “yo soy así”, no hay mucho margen para el cambio. Si, por el contrario, estás dispuesto/a a analizar como actúas en beneficio de la relación y de ti mismo, tienes parte del camino allanado para empezar a cambiar. ¿Te identificas con alguno de estos escenarios?

Sientes que tu mundo se ha iluminado, ves todo de manera diferente, positivamente... Pasarías horas haciendo el amor con él o con ella. Quizás sueñes con compartir la vida, si es que ya no lo estás haciendo. De pronto te preguntan – o te preguntas – si estás enamorado. Y no sabes bien qué responder.

Él te planteó que no quiere que empieces a trabajar. O sugirió dejes tu puesto actual. Algunas de sus razones: que deberías pasar más tiempo con los niños, que no pones energía en la relación, que las mujeres tienen que estar en el hogar, que te ves cansada, que el dinero que ganas no hace diferencia...

Te dijo que ya no te quiere. O que “no eres tú” (que se trata de él). Que vuestra relación ya no es como antes. O algunas de las múltiples variables que el adiós permite.

Tú, que no tienes compromisos sentimentales, decidiste registrarte en una app de citas para buscar un amor. Y mientras mirabas perfiles buscando posibles compatibilidades, encontraste un rostro familiar. No podías creer lo que estabas viendo.

Valeria Schapira nos invita a desafiar nuestros sentidos en un espacio completamente oscuro.

El Chacarerean estalló de risas y emoción con el unipersonal de la periodista y escritora Valeria Schapira.