La berenjena no es muy querida en la infancia, pero a medida que vamos creciendo, vamos aceptando su sabor hasta que en algún momento, sin darnos cuenta, la empezamos a amar. Pero... ¿cómo es que llegó a nuestra mesa?

Los datos se desprenden de un estudio llevado a cabo por la compañía recientemente. La gran mayoría de quienes eligen viandas viven solos. Seguidos por los que las prefieren para comer en el trabajo.

La primera receta: Omelette de habas, tomate seco y sardo de cabra.

Toda mi vida me acompañó el yogur. A veces con mayor frecuencia, otras con largas abstinencias, pero estuvo presente en la heladera de mi casa desde que tengo uso de razón. El yogur natural siempre preparado por mi mamá, en base a un frasquito de "La Vascongada" que muuuy de vez en cuando reponía para renovar el "raubi".

Para celebrar con viandas saluables, sorprender a los comensales en ocasiones especiales y vivir momentos diferentes.

Emborrachando frutas

En mis primeras salidas de amigas nos encantaba la sangría, o sea, la fruta en vino. Hasta ahí llegaban mis conocimientos de cómo mezclar ingredientes y pasarla bien. Hasta que hace unos años, en una época en que descubrimos las divinas cerezas de Los Antiguos, mi suegro desempolvó de sus recuerdos familiares la cereza macerada en cognac. ¡Guau, que delicia!

Una promo pensada para para compartir.

De la Olla ( www.delaolla.com ) es un proyecto de cocina de mercado, inspirada en la cocina italiana y de Medio Oriente, que propone opciones riquísimas y originales.

Frutas ricas siempre

Nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, y muchos de sus ancestros, comían la fruta que el árbol les brindaba. Pero como su árbol era pródigo en ciertos años y en estación, sus cuerpos, anqué saturados de disfrutar de prodigiosos manjares, no daban abasto para consumir tanta nobleza. Y había momentos en que no había fruta.

Ampliando su espectro invernal en la oferta de carta de recetas mediterráneas.