"Gobernar: cuando el marketing, el timbreo, la Big Data y la PostVerdad ya no alcanzan"

"Gobernar: cuando el marketing, el timbreo, la Big Data y la PostVerdad ya no alcanzan"
21 May
2018

La revolución de la Alegría anunciada en diciembre de 2015 con globos al ritmo de Gilda en los históricos balcones de la Casa Rosada terminó como era previsible, con un proceso de crisis económica y política, consecuencia de la improvisación, el desgobierno y un modelo económico de ajuste brutal llevado adelante por Macri, Duran Barba y el autodenominado "mejor equipo de los últimos 50 años".

En el "Arte de Ganar" el gurú que cumple las veces de jefe de gabinete en las sombras afirma que “el electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente. Las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno… Es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice “no me interesa la política”… El papel de los medios es fundamental, no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad…”. Y cada una de las decisiones de gobierno que ha tomado el Gobierno Nacional lleva esta impronta. Lo que explica, la infinidad de marchas y contra marchas, en la aplicación de políticas gubernamentales erróneas y perjudiciales para el pueblo, muchas veces bajo el pretexto de la herencia recibida, la profundización a través de los medios de la "Grieta" y el odio como explica Duran Barba al que opina diferente.

Apelar constantemente a la emocionalidad a partir de la construcción de una realidad construida con criterios de PostVerdad, Fake News, en una estrategia de campaña permanente utilizando la Big Data y las redes sociales para trabajar sobre los perfiles psicosociales geolocalizados de millones de usuarios por provincia, municipio, localidad y/o barrio, tiene el objetivo de instalar la idea de que, “la política y lo político”, son perjudiciales para establecer relaciones sociales en post del equilibrio, la armonía, la seguridad y la estabilidad. La apoliticidad y el disciplinamiento social son fundamentales para el Neoliberalismo contemporáneo argentino en constante evolución y complejización para llevarnos nuevamente a la lógica del mercado en detrimento del achicamiento del Estado, la exclusión y la supresión de derechos políticos, sociales y económicos.

Pero dicho modelo enfrenta un grave problema. El ajuste brutal produjo, en 2 años de gestión nacional y provincial, una crisis económica insostenible. Tarifazos, reducción y congelamiento de salarios, recortes provisionales, reforma laboral, transferencia de ganancias a los grandes grupos económicos amigos del poder, la reducción de la inversión pública y de obras, la ruptura del mercado interno, la apertura a las importaciones, la desaparición de las pymes, la suba del dólar y las corridas cambiarias, el endeudamiento externo a 120 años y el regreso al FMI con un crédito Stand By; produjeron un fuerte retroceso en el imaginario general que hizo posible la profunda y persistente pérdida de credibilidad de la sociedad en la economía y el aumento de la conflictividad social.

Creer que la difícil crisis política y económica que transita el país que produjeron Macri, Duran Barba y el "mejor equipo" de los últimos 50 años se resuelve con campañas electorales permanentes, marketing político, Big Data, PostVerdad y redes sociales, es de una total irresponsabilidad institucional que cuestiona fuertemente la legitimidad de origen y de ejercicio de este gobierno de derecha salvaje. Comunicar la conformación de una nueva mesa política incluyendo a personajes como Cornejo, Vidal, Larreta, Morales, Monzó, etc., o la reconstrucción del gabinete con un Megaministro coordinador, son meros manotazosa de ahogado de Marcos Peña, Duran Barba, Quintana y Lopetegui que aún creen que una foto reemplaza la capacidad de Gobernar. En tiempos de crisis la historia de nuestro país ha demostrado que la pérdida de la credibilidad en la economía y la política, necesitan serios y fuertes liderazgos políticos. Cuando el trabajador, el jubilado, el comerciante, el empresario pyme, la clase media, los sectores populares, no pueden pagar los servicios públicos por los fuertes tarifazos, ven perder día a día el poder adquisitivo de sus salario producto de devaluaciones y escalada inflacionarias, y ven deteriorar su calidad vida; la comunicación, los timbreos y la geolocalización para la cooptación de la opinión pública carecen de sentido, porque la sociedad reclama respuestas políticas y decisiones de Gobierno que, Macri y Cambiemos, no pudieron resolver desde diciembre de 2015.


Volver a la política y a la realidad es el imperativo inexorable para salir de esta trampa del Neoliberalismo contemporáneo argentino, que puede llevar a la Argentina, cerca de una nueva crisis institucional que, hoy, nos preocupa a todos.

Por Fabián Brest, Concejal y Presidente del Partido Justicialista de San Isidro

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